La copa del mundo también se jugó fuera del campo, con protestas, injerencias políticas e investigaciones de datos originadas desde nuestro país.
Goles, festejos, celebraciones, multitudes, protestas, influencia política, conflictos bélicos…el Mundial de futbol 2026 dejó grandes emociones, pero también situaciones a nivel político, social y de estudios académicos.
Desde la visión de las ideologías y la política, hasta si nuestro país apoya a Lionel Messi, cientos de interpretaciones y conocimientos quedarán, luego de más de un mes de partidos.
Política
A nivel político, la presencia e influencia de Donald Trump en el evento fue notorio. Quedará en el recuerdo la llamada a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, para quitar la tarjeta roja a Folarin Balogun, delantero estadounidense.
El analista internacional Carlos Cascante recordó que la influencia de Gobierno en estos eventos ha sido constantes e históricos.
«Para un gobierno mostrar que puede organizar un evento de este tamaño, exhibir las mejores cosas de su país, su arquitectura, su cultura, eso genera la capacidad de construir una imagen internacional que es muy importante, pero también un mensaje doméstico.
En el caso del Mundial que acabamos de terminar, está claro que los Estados Unidos pretendieron establecer su importancia global por sobre sus adversarios. Y por otro lado, México y Canadá, que fueron invitados a la al proceso, más que protagonistas, también buscaron establecer su una imagen ante el mundo de países ordenados, países serios.
Especialmente para Donald Trump es un espacio donde puede hacer valer su protagonismo, incluso en la ceremonia de clausura, pues ser un elemento central, presentar el trofeo, saludar jugadores, querer estar en la foto. Para una figura como Trump tener un escenario tan grande es muy tentador», indicó.
Cascante también llamó la atención sobre otras manifestaciones sociales que tomaron el mundial como su escenario.
«Así como los eventos deportivos presentan una visión, digamos que oficial, de la realidad de un país, tanto interna como externamente, también son escenarios para que otros mensajes políticos se difundan.
Este también es el caso de los mundiales, por ejemplo, la protesta en México o los mensajes que manda la delegación iraní, los mensajes pro Palestina que hizo el entrenador de Egipto en un partido importante, tiene mucha más difusión que si lo hiciera en cualquier otro espacio, es decir, el evento deportivo es un escenario amplio con mucha visibilidad que se convierte en un escenario ideal para establecer componentes, mensajes, gestos del orden político.
Vea usted por ejemplo, la presencia de la monarquía española en el partido donde lo que presenta es una noción de nacionalidad y de apoyo a una identidad nacional», indicó.
Economía y tecnología
A nivel económico y tecnológico, el Mundial deja cifras históricas y un llamado a cómo democratizar los recursos. El economista y profesor Víctor Umaña aseguró que el campeonato fue un éxito económicamente.
«El mundial hizo que se rompiera el récord de asistencia, que precisamente antes había sido Estados Unidos 94. En términos económicos hay diversas estimaciones; hay una que hizo el Bank of America que cita aproximadamente 20.000 millones de dólares que deja el Mundial a la economía. Eso se traduce en unos 823.000 empleos directos creados para el Mundial, con un impacto global que podría superar los 8.000 millones de dólares para el resto del mundo.
La FIFA me parece que demuestra una gran capacidad de organización que pocas entidades a nivel global tienen la capacidad de organización. Además esa versatilidad de la FIFA explica muchos de sus logros, pero también en algunos sectores despierta pues algunas dudas sobre su gobernanza, transparencia y rendición de cuentas», explicó.
Umaña agregó que, en un mundial tan tecnológico, queda la duda de cómo hacer que estos avances lleguen a más países y federaciones.
«Vean por ejemplo lo que nos costó a nosotros implementar el VAR. Es probable que este tipo de tecnología,s con esta infinidad de cámaras, no sé cuántas hay detrás de los marcos en general en todo momento, en la aplicación de modelos de inteligencia artificial para poder estimar los offsides de forma automática… este tipo de cosas no van a llegar a nuestro fútbol, al fútbol de la región, en tiempo inmediato. Entonces, sí hay que tener claro de que debemos mantener la esencia del fútbol, de que no sea una cuestión que sea solo avances tecnológicos mientras el resto del fútbol no puede alcanzarlos», agregó.
Investigaciones desde suelo nacional
A nivel de investigación, el Mundial también fue un nicho para análisis hechos desde nuestro país. Por ejemplo, la Escuela de Ciencias del Movimiento Humano y Calidad de Vida de la UNA estudió si las pausas de hidratación tuvieron efecto en los partidos.
Los hallazgos los compartió Daniel Rojas Valverde, investigador en evaluación de fatiga y recuperación en el deporte.
«Analizamos 72 partidos, que esto es toda la fase de grupos del Mundial. Fueron 48 selecciones y casi 1.200 observaciones de 15 variables diferentes. En el primer tiempo y en el segundo tiempo identificamos dónde estaba la pausa, cuánto fue la duración de pausa porque la pausa no está durando siempre lo mismo y cogimos los 5 minutos antes de la pausa, los 5 minutos después, ese es el primer análisis.
El segundo análisis hicimos todo el lapso de tiempo antes de la pausa y todo el lapso de tiempo después de la pausa. Identificamos que realmente entre las ventanas de 5 minutos y las ventanas del periodo completo no hay diferencias ni en pases, ni en tiro marco, ni en goles, ni en faltas cometidas, ni en atajadas, ni en ni en corners, ni nada por el estilo.
Entonces, realmente no hay un impacto importante o significativo de esta pausa en la dinámica de juego a nivel de variables de relacionadas a la continuidad del juego o al ritmo de juego», detalló.
Los estadios durante este torneo también se convirtieron para generar toda una experiencia. Un análisis de la empresa Gensler recordó la importancia de poner al fan en el centro de estos desarrollos.
Omar Quesada, líder regional de la práctica Sports de Gensler Costa Rica, apuntó a que la experiencia ya no se limita a los 90 minutos que dura un partido.
«El estadio en sí es toda una experiencia, hoy por hoy, en el Mundial, para quienes hayan tenido la oportunidad de ir. FIFA incursionó en nuevas herramientas tecnológicas, etcétera, pero lo más bonito es que desde antes del partido la emoción empieza desde que me acerco, desde que estoy cerca de la plaza.
Existen diferentes tipos de activación, que esto al final para para un cliente se puede traducir en espacios para marcas, que los cuales pues generan un alquiler importante también para este tipo de cliente.
Entonces, para lo que es el usuario o el fan es una serie de momentos, de espacios previos durante y después de un partido que hacen que su experiencia sea pues incluso diversa, donde puede escoger qué tipo de experiencia quiere tener según el tipo de asiento que compre», dijo.
Y como una figura que divide pasiones, Shift Latam encontró que Costa Rica es más proMessi que antiMessi.
La vicepresidenta de Shift Latam en Costa Rica, Gabriela Piedra, explicó los hallazgos de este análisis, que incluyó 2.600 conversaciones en Facebook, X y Reddit.
«No solo tiene un 55% de las conversaciones que se analizaron a su favor, sino que hay un 30% que son neutrales y solo un 15% de las conversaciones analizadas son negativas. Eso significa que casi cuatro de cada cinco conversaciones no son negativas, si sumamos el positivo y el neutral, es decir, hay un apoyo bastante fuerte.
No es solo un apoyo por el desempeño deportivo que él ha tenido, sino está impulsado por varios factores emocionales y culturales. Por ejemplo, a la gente le llama mucho la atención todo este legado histórico y poder pensar que este pudiera ser el cierre de una era. Hay un un elemento que destaca y ese es el orgullo latinoamericano que sigue pesando», detalló.





