Gerald Campos (izquierda) respondió a señalamientos de la Policía Judicial sobre el control de las cárceles.
La tarde de este viernes, el jerarca presentó el reporte de gestión del año en la Dirección de la Policía Penitenciaria, que se ubica en Los Yoses. En su intervención, Campos se refirió a recientes señalamientos que hizo el director del OIJ, Randall Zúñiga.
El pasado 17 de diciembre, el jefe policial resaltó que hay problemas de control en las cárceles, hecho que facilita la acción de grupos criminales que desean introducir artículos electrónicos prohibidos o drogas. A través de teléfonos móviles, por ejemplo, hay cabecillas criminales que se mantienen dirigiendo grupos desde la cárcel.
«También tenemos un grave problema de contrabando hacia las prisiones. ¿Contrabando de qué tipo? De diferente índole. De droga que entra a las prisiones, de armas, pero especialmente de teléfono celulares», dijo.

«Cuando uno ve que se detiene a cabecillas importantes como ha sucedido con algunos casos que OIJ ha generado, por ejemplo, el caso de Tony Peña Rusell, se han decomisado cuatro teléfonos celulares, en dos meses, pues uno ve que hay un problema tremendo en el control de las prisiones y el contrabando que se genera hacia las prisiones», añadió.
Este viernes, el ministro de Justicia, Gerald Campos, aseguró que OIJ ha negado información que se requiere para combatir los ingresos de teléfonos.
Añadió que hay otras vías por las cuales, los cabecillas giran instrucciones sin que la institución pueda hacer algo al respecto.
«Se ha dicho que no mantenemos el control de los centros penitenciarios. Obviamente hay una discrepancia con la Policía Judicial porque ellos dicen que se sigue ejerciendo liderazgo… eso no lo hemos negado. La persona privada de libertad que es líder, va a seguir siendo líder dentro del sistema penitenciario y va a poder comunicarse con cualquiera porque tiene teléfono fijo, tiene derecho a recibir visitas y derecho a visita íntima y no nosotros no podemos regular ahí la comunicación», expresó.
Campos contó que solicitó al director el OIJ que le informara de cuáles centros penales, a cuáles horas y en qué días se estaban haciendo las llamadas de reclusos.
La idea era que la Unidad de Anticorrupción, con base en esos datos, pudiera cotejar roles de funcionarios y determinar si alguno colaboró con los delincuentes para el ingreso de los aparatos o para encubrirlos.
«(…) que son los datos que da, tanto el director, como el subdirector del OIJ, en conferencia de prensa cuando habla de los operativos que realizan (…) pero resulta que mediante el oficio 642, el subdirector del OIJ nos dice que no nos pueda dar ninguna de esa información porque está amparada en el (artículo) 295 del Código Procesal Penal. La pregunta es ¿sí puede dar conferencias de prensa y dar los mismos datos que yo estoy requiriendo en un oficio?», recalcó.

Campos aseveró que la Policía Penitenciaria decomisa los teléfonos pero no le corresponde revisar el contenido. Alegó que el OIJ es la entidad que debe hacer las inspecciones y determinar si los dispositivos fueron utilizados con el fin de coordinar acciones o dar órdenes desde alguna cárcel.
Diferencias marcadas
No es la primera ocasión en que Campos externa este tipo de argumentos sobre la Policía Judicial. Por eso, Noticias Columbia le consultó el pasado martes al director de OIJ su criterio al respecto.
«No se puede tapar el solo con un dedo. Nosotros hemos hecho diferentes allanamientos, diferentes trabajos… recientemente hicimos un trabajo importante en que detuvimos a un call center completo y desde la misma prisión, el sujeto este (cabecilla) le decía al grupo criminal que hasta le acariciaran la pancita al ‘buda’ (para tener suerte) y encontramos el buda allí. Le decomisamos esos celulares a este sujeto con las conversaciones», comentó.

«Don Gerald puede decir lo que él guste pero la realidad es que desde las prisiones se están cometiendo los delitos y así lo hemos documentado», resaltó.
Colaboración interna
El ministro de Justicia indicó que fue la Policía Penitenciaria la que decomisó los teléfonos en los casos que mencionó el director de OIJ. Sin embargo, el hecho de que los aparatos llegaran hasta ahí deja ver que hay corrupción interna que facilita esas entregas.
«Es la parte de inteligencia, la labor que estamos haciendo. Hemos pasado muchos funcionarios corruptos por eso, 28. ¿Dónde están esos funcionarios? ¿Cuál es el trámite de justicia pronta y cumplida? A veces me los devuelven para que sigan trabajando en el sistema penitenciario», aseveró.
¿Hay corrupción? Sí, la corrupción hay en todo lado. ¿Qué la estamos atacando? Sí, creamos una Unidad Anticorrupción. ¿Que hemos mejorado los controles? Efectivamente hemos mejorado. ¿Que falta modernizar las cárceles para tener el control completo? Estamos trabajando en estructuras viejas. Queríamos mejorar las cárceles, vamos en esa línea, quisimos hacer cárceles livianas y no nos dejaron… para empezar a darle fortaleza a las que ya están», añadió.
Otro reclamo
El segundo reproche que hizo el ministro de Justicia, Gerald Campos, es que el director de OIJ, Randall Zúñiga y el subdirector, Michael Soto, no están asistiendo a las llamadas “reuniones sectoriales” en materia de Seguridad que se realizan mensualmente.
Campos relató que estos encuentros son muy importantes y cuentan con la permanente participación del ministro de Seguridad, Mario Zamora, quien estuve este viernes en la conferencia del Ministerio de Justicia.
Sobre los jerarcas de OIJ, el ministro afirmó que envían a mandos medios a las reuniones pero que ellos no se han sentado a dialogar. Sobre este punto, no hemos podido conversar con Randall Zúñiga o Michael Soto.





