El expresidente costarricense manifestó su respaldo a Edmundo González Urrutia y María Corina Machado.
El expresidente de Costa Rica, Miguel Ángel Rodríguez, se pronunció sobre la situación política y social que atraviesa Venezuela, mediante una carta pública en la que reiteró sus críticas al gobierno de Nicolás Maduro, expresó su respaldo a líderes de la oposición democrática y fijó una posición con matices respecto a la intervención internacional.
En el documento, Rodríguez afirmó que los acontecimientos recientes en ese país “confirman, una vez más, la naturaleza cruel y represiva” del gobierno venezolano, al que señaló por violaciones sistemáticas a los derechos humanos, el desconocimiento de la voluntad popular y el deterioro de las instituciones democráticas.
El exmandatario recordó que su postura no es reciente y que, durante años, ha denunciado la situación venezolana tanto en foros nacionales como internacionales. Recordó que incluso ha acompañado a la oposición democrática en procesos electorales desarrollados bajo condiciones adversas, lo que, según señaló, le permitió ser testigo del “coraje cívico del pueblo venezolano y de sus líderes democráticos”, pese a la persecución y el exilio.
Rodríguez manifestó su respaldo a Edmundo González Urrutia y María Corina Machado, a quienes calificó como “legítimos representantes de la esperanza democrática de Venezuela”, así como al pueblo venezolano, del cual afirmó que ha expresado en las urnas su deseo de recuperar la democracia.
«La dictadura de Maduro debe ser repudiada sin ambigüedades. Sus crímenes, su alianza con el narcotráfico y sus horribles violaciones a los derechos humanos no pueden seguir siendo tolerados ni relativizados por la comunidad internacional», manifestó el expresidente.
No obstante, Rodríguez marcó distancia respecto a la intervención militar como mecanismo de solución. Indicó que le resulta “muy difícil respaldar o felicitar cualquier forma de intervención militar”, postura que atribuyó a convicciones personales y a su experiencia histórica, incluyendo su renuncia a una beca en protesta por la invasión estadounidense a República Dominicana durante sus estudios de doctorado. En ese sentido, afirmó que “la defensa de la democracia no puede desligarse del respeto al derecho internacional y a la soberanía de los pueblos”.
Como impulsor de la Carta Democrática Interamericana, Rodríguez subrayó que la comunidad internacional tiene el deber de defender el derecho a vivir en democracia. Sin embargo, lamentó que hasta ahora no se haya brindado un apoyo efectivo a las fuerzas democráticas venezolanas, cuyos triunfos electorales, según indicó, han sido desconocidos por el régimen.
«Por eso justifico la acción en esta ocasión de Estados Unidos», afirmó el expresidente costarricense en el documento.
Finalmente, hizo un llamado a exigir una condena firme al gobierno de Maduro y a promover un apoyo internacional “real y eficaz” para la reconstrucción de la democracia venezolana, la recuperación económica y una transición pacífica basada en la unidad nacional. Rodríguez concluyó que “Venezuela merece volver a ser una nación libre” y afirmó que la lucha del pueblo venezolano es compartida por los demócratas de América Latina y del mundo.





