- El Centro de Investigación en Contaminación Ambiental (CICA) de la UCR halló 25 químicos de riesgo medio y alto en aguas de hospitales, rellenos sanitarios y ríos costarricenses.
Botar medicinas con la basura común, verterlas en el inodoro o desecharlas en el fregadero puede contaminar con compuestos químicos los cuerpos de agua. Además, puede facilitar la falsificación de medicamentos y aumentar la resistencia microbiana.
Anualmente en Costa Rica se distribuyen alrededor de 154 millones de medicamentos. 2 de cada 3 de ellos los entrega la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS). Los otros 50 millones se venden en farmacias.
«Los materiales de empaque desechados en la basura pueden ser utilizados para falsificar medicamentos y ya vemos como hay una grandísima cantidad de medicamentos en el mercado negro que cada vez se ofrecen más y que las policías están decomisando», señaló el director ejecutivo de la empresa de recolección Punto Seguro, el Dr. Gustavo Sáenz García.
De acuerdo con Sáenz, otra de las consecuencias de la mala disposición es el impacto ambiental. Los medicamentos contaminan y sus materiales de empaque (PVC, plástico y aluminio) no se degradan.
«Por último, el tema de la resistencia antimicrobiana que tiene que ver con la exposición de medicamentos en el medio ambiente a las bacterias que viven en el medio ambiente y que en alguna medida nos contaminan cuando generamos infecciones. Los antibióticos que deberían de controlar esas infecciones y matar a los microorganismos no lo hacen porque los microorganismos han sido expuestos previamente a los antibióticos y han desarrollado mecanismos de resistencia», explicó.
El Centro de Investigación en Contaminación Ambiental (CICA) de la Universidad de Costa Rica (UCR) encontró 25 compuestos farmacéuticos con alta y media peligrosidad en el agua costarricense.
El CICA investigó muestras de 163 puntos que abarcaban aguas de hospitales, plantas de tratamiento de aguas residuales, rellenos sanitarios, cuerpos de agua de fincas de ganado porcino y lechero, al igual que la cuenca del río Virilla.
«Los fármacos muchas veces no son considerados o no se conoce que sean contaminantes ambientales. Estos fueron considerados contaminantes más o menos hace unos 30 años cuando se empezaron a detectar en diferentes ambientes: en ríos, en mares, incluso en la en biota en animales; pero a nivel nacional esa problemática no era muy conocida. Sobre todo porque no había datos que mostraran la presencia de fármacos en el ambiente en Costa Rica. Por eso surge este proyecto», indicó el investigador del CICA, el Dr. Carlos Rodríguez.
De acuerdo con Rodríguez se está trabajando para incluir el monitoreo e identificación de fármacos dentro de las regulaciones nacionales de vertidos. No obstante, indica que también son necesarias más acciones para reducir el riesgo a la salud.
«Hay que mejorar a nivel nacional lo que es infraestructura de plantas de tratamiento de aguas porque esas plantas no están enfocadas en la eliminación de esos contaminantes que se conocen como micro contaminantes y por lo tanto se debería trabajar en mejores tratamientos a nivel secundario y terciario para poder fomentar la eliminación de esos contaminantes», declaró Rodríguez.
Los espacios de Punto Seguro están designados en distintas zonas del país para depositar los fármacos vencidos o en desuso. Existen 54 en San José, 20 en Alajuela, 14 en Cartago, 13 en Heredia, 8 en Limón, 5 en Guanacaste y 5 en Puntarenas.
«Este contenedor, que está en muchos lugares, está diseñado para almacenar los residuos de medicamentos y al final esos residuos son tratados de acuerdo a lo que establece el Ministerio de Salud para este tipo de de residuos, de manera que contaminan lo menor posible el medio ambiente», explicó Sáenz.





