Este pasado 10 de agosto 2025, en Club Pepers, Curriabat, se realizó el evento # 43 de MMA con la cordinación de Mandarina MMA Fights, donde se dieron 15 encuentros de pelea con sus distintas categorías y dos de ellas por títulos nacionales.
Por: Esteban Villalobos
Conversamos con Alejandro ‘Mandarina’ Solano, peleador profresional de MMA y entrenador de la Académica de Mandarina MMA quien nos dio declaraciones sobre como en Costa Rica se no se le da el suficiente apoyo al MMA.
El fútbol sigue siendo el rey indiscutible en Costa Rica, pero en silencio, otro deporte ha venido ganando adeptos y formando talentos: las artes marciales mixtas (MMA).
Pese a su creciente popularidad, especialmente entre jóvenes hombres y mujeres por igual, esta disciplina enfrenta un obstáculo que, según el peleador profesional y entrenador Alejandro “Mandarina” Solano, tiene nombre y apellido: la doble moral.
Mandarina, quien dirige la Academia Mandarina MMA, afirma que el país ha quedado rezagado en el apoyo a este deporte, en gran parte por prejuicios que lo etiquetan erróneamente como una práctica violenta. “El MMA no es violencia, es crecimiento. Para muchos puede ser una carrera profesional que abra puertas dentro y fuera de Costa Rica. Sin embargo, seguimos recibiendo muy poco respaldo institucional y empresarial”, señaló.
El entrenador subraya que, mientras el fútbol cuenta con una infraestructura sólida y un respaldo masivo, el MMA avanza gracias al esfuerzo individual de atletas y entrenadores, sin una base de apoyo constante. “Hay una doble moral: celebramos la disciplina, el esfuerzo y la superación cuando se trata de otros deportes, pero al MMA se le juzga sin conocer su trasfondo. Aun así, cada vez más jóvenes se están sumando y demostrando su potencial”, agregó.
En un país donde el talento deportivo se diversifica y la pasión por el deporte va más allá de la cancha, voces como la de Mandarina recuerdan que el verdadero reto no es solo entrenar y competir, sino derribar estigmas y conseguir que las instituciones y la sociedad reconozcan que en Costa Rica no solo se vive del fútbol.





