- La candidata recordó el quiebre del 2022, cuando ocho diputados se alinearon con otras estructuras.
Luz Mary Alpízar recordó en el programa Por Tres Razones los hechos ocurridos tras las elecciones de 2022, cuando el Partido Progreso Social Democrático (PPSD) ganó la Presidencia de la República y obtuvo diez diputaciones en la Asamblea Legislativa. La hoy candidata presidencial explicó que ese triunfo marcó el inicio de un proceso interno complejo dentro del partido.
“En el 2022 nosotros valoramos incluso si íbamos o no a la elección, porque éramos un partido emergente y no tomamos decisiones a la carrera ni por improvisación”, afirmó.
La dirigente señaló que, tras ese proceso electoral, el partido asistió a reuniones para una eventual coalición impulsada por Rodrigo Chaves, a las que acudieron sin compromisos previos. Sin embargo, indicó que la iniciativa no avanzó y generó tensiones internas.
“Don Rodrigo quería hacer una coalición y llamó a diferentes fuerzas. Nosotros fuimos a escuchar, nada nos costaba escuchar, pero esa coalición no cuajó porque no había intereses comunes”, explicó Alpízar.
Tras el fracaso de ese intento, la diputada recordó que en agosto de 2023 ocho de los diez legisladores del PPSD participaron en actividades del Partido Pueblo Soberano y del Partido Aquí Costa Rica Manda, y anunciaron su adhesión a ese nuevo proyecto político, declarándose chavistas.
“Nosotros nunca entendimos esa mentalidad de rechazo a los partidos políticos, cuando el partido es la base del sistema democrático”, señaló.
Alpízar aseguró que el PPSD no expulsó a ninguno de los diputados y que la salida de ese grupo respondió a decisiones personales y políticas.
“Nosotros nunca echamos a nadie. Lo que pedimos fue orden, procesos y respeto a los tiempos del partido”, afirmó.
De cara a las elecciones de 2026, Alpízar indicó que ahora asume la candidatura presidencial con una estructura partidaria más consolidada y con un enfoque claro en educación y seguridad. Defendió la continuidad de la educación sexual en las aulas con lineamientos adecuados a la realidad nacional.
“La educación sexual sí ha ayudado a reducir embarazos adolescentes. No se trata de extremos, sino de buscar un punto medio acorde al ser costarricense”, sostuvo.
Sobre la posibilidad de un estado de excepción, la candidata fue enfática en que debe ser una última opción.
“Si el Gobierno no ha ejecutado ni siquiera los presupuestos aprobados para seguridad, no se puede hablar de levantar garantías constitucionales como herramienta política”, concluyó.





