- El mandatario solicitó la intervención de las autoridades judiciales para garantizar el derecho al sufragio.
El presidente y candidato a la reelección en el balotaje de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, denunció el domingo obstáculos para que las personas se desplacen hasta sus centros de votación en transporte público en varias ciudades del país.
Lula, quien se mide con el derechista Flávio Bolsonaro, pidió a la justicia «garantizar» que todos los electores puedan votar después de que en ciudades como Sao Paulo o Salvador de Bahía se retiren de la circulación de autobuses de línea, denunció.
«Nadie puede dejar de votar porque algún empresario sinvergüenza o algún alcalde de mala calaña, bandido, intentó impedir que el pueblo votara», dijo el mandatario izquierdista a periodistas frente a su casa en Sao Paulo.
Explicó haber pedido a la justicia que prolongue los horarios de los centros de votación en los municipios afectados.
Según el presidente, en Sao Paulo, casi el 40% de los autobuses fueron retirados de circulación, un problema que también sucedió en otras urbes, sobre todo en el nordeste del país, donde el izquierdista tiene su base electoral.
El tribunal electoral había informado de problemas de transporte público para electores en Salvador de Bahía (noreste), denunciados por el partido de Lula y que provocaron una orden de detención contra el secretario municipal de Movilidad.
Lula, de 80 años, busca un cuarto obligatorio no consecutivo en el balotaje que lo enfrenta al hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro.
El izquierdista aparece en empate técnico en las encuestas para el balotaje, con una pequeña ventaja para Flávio Bolsonaro.





