El líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, juró vengar la muerte de su padre, Alí Jamenei, asesinado a finales de febrero en los ataques israeloestadounidenses, tras los bombardeos mutuos de esta semana pese a la firma de un memorando de acuerdo.
Por su parte, el representante iraní ante la ONU, Amir Saeid Iravani, advirtió que su país no se considera vinculado al memorando de acuerdo cerrado con Estados Unidos si Washington «continúa incumpliendo sus obligaciones», informó la televisión estatal IRIB.
El texto del ayatolá está fechado el viernes y constituye su primera declaración desde el funeral de su padre, celebrado esta semana.
En él, Mojtaba Jamenei promete vengar «la sangre pura» del exdirigente, así como la de «todos los mártires» de las «dos guerras» que enfrentaron a la república islámica con Israel y Estados Unidos.
«Esta venganza es la voluntad de nuestra nación y debe cumplirse, inevitablemente», sostiene.
Asimismo, apuntó en tono acusatorio a «asesinos criminales y deshonrosos», y aseguró que los nombres de los responsables «figuran en una lista».
El viernes por la noche, el presidente estadounidense Donald Trump acusó a Teherán de querer asesinarlo y prometió una vez más aniquilar a Irán si eso ocurriera.
«1.000 misiles están listos para ser disparados y apuntan a la República Islámica de Irán (…) si el Gobierno iraní cumple su amenaza, proclamada en muchos rincones del mundo, de asesinar o intentar asesinar al presidente en funciones de Estados Unidos, en este caso, ¡YO!», escribió Trump en su red Truth Social.
«Las órdenes ya han sido dadas, y el ejército estadounidense está preparado, dispuesto y capacitado, durante un período de un año, susceptible de prorrogarse, para diezmar y destruir por completo todas las regiones de Irán», añadió.
– Sanciones –
Irán y Estados Unidos reanudaron los ataques mutuos el martes y miércoles, con unos bombardeos en Oriente Medio que fueron los de mayor envergadura desde que el 17 de junio se firmó un memorando de acuerdo que ratificaba el cese al fuego alcanzado en abril.
Estados Unidos bombardeó Irán durante dos noches consecutivas después de atribuir a Teherán varios ataques contra tres buques comerciales en el estrecho de Ormuz.
En represalia, Teherán apuntó contra los vecinos del Golfo: Kuwait, donde al menos una persona resultó herida, Baréin, y también Catar, uno de los mediadores en los esfuerzos para resolver el conflicto, que estalló tras los ataques israeloestadounidenses del 28 de febrero.
Washington restableció además las sanciones económicas contra el petróleo iraní suspendidas por el protocolo del 17 de junio, una «violación» del alto fuego, anunció el sábado el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchi.
Si bien Estados Unidos afirmó haber atacado objetivos militares, la república islámica acusó a Washington de haber alcanzado también infraestructuras civiles para impedir que los fieles acudieran al funeral de Alí Jamenei.
– Diplomacia –
La calma, sin embargo, ha vuelto desde la noche del jueves y una delegación de Catar llegó el viernes a Irán para mantener conversaciones, según un medio local.
Y el sábado, el canciller iraní fue recibido por su par omaní Badr al Busaidi. Según la oficina de Araqchi, ambos debían hablar sobre la situación en el estrecho de Ormuz, vía marítima clave para el transporte de hidrocarburos que se convirtió en uno de los principales elementos de disputa entre iraníes y estadounidenses.
Irán había bloqueado el estrecho, situado en aguas iraníes y omaníes y por donde transitaba una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos antes de la guerra, en respuesta a la ofensiva israeloestadounidense.
Ahora solo autoriza un único corredor de navegación, a lo largo de sus costas, y descarta cualquier regreso a la situación anterior al conflicto -cuando el paso era gratuito-, pese a que el derecho del mar establece una libertad de navegación «sin trabas».
Según el periodista Barak Ravid, del medio estadounidense Axios, a la reunión de Mascate también debían asistir responsables cataríes y se podría anunciar un «carril central» libre en las aguas internacionales del estrecho.
En cualquier caso, Trump aceptó continuar con las conversaciones, pero afirmó que el alto el fuego «ha terminado».
Una fuente cercana a los negociadores iraníes declaró a la agencia Fars que una de las cuestiones que hay que resolver es la «del tránsito por el estrecho [de Ormuz] según las condiciones deseadas por Irán».
Según Axios y Politico, otro medio estadounidense, Washington hizo saber a Teherán que le daba hasta el sábado para comprometerse públicamente a no atacar más buques en el estrecho de Ormuz.





