Director de la Policía Judicial, Randall Zúñiga, asegura que el combate a la criminalidad no se trata solo de dinero.
En apenas 42 días del 2025, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) registró 104 homicidios. Son nueve casos más con respecto a la misma fecha del 2024.
Los números inquietan y son una alerta, pues se corre el riesgo de que se llegue a cifras similares a las de 2023 que fue el año más violento de la historia del país.
Zúñiga mencionó cinco situaciones que son la causa en el aumento de los asesinatos:
Unidad en el discurso
El jefe policial hizo énfasis en que siguen predominando los reproches entre instituciones cuando los enemigos del país son los grupos criminales. Es decir, no hay un mensaje de unidad en el combate a este problema.
«No podemos estar en una lucha intestina entre diferentes instituciones del país por señalar a unos o a otros. Si hay alguien que señalar, es a los grupos criminales y empezar esa lucha contra los grupos criminales», dijo.
En ocasiones anteriores, Zúñiga ha dicho que «en Estado revuelto, ganancia del crimen organizado».
Fortalecimiento de capacidades
«No solamente es dinero. Es un tema de que las herramientas e insumos que se tengan se puedan utilizar. Las patrullas que puedan estar funcionando, las diferentes herramientas que se tienen puedan estar trabajándose», expresó.
Control territorial y de las cárceles
«Acabamos de sacar de circulación a un grupo criminal cuyos cabecillas estaban en prisión y mandaban órdenes de prisión. Es necesario velar para tener ese control penitenciario y que las órdenes no salgan de la prisión», expresó el jerarca de OIJ.
«Nada hacemos con tomar a las personas, ponerlas en prisión preventiva o enviarlas un buen tiempo a prisión si se sigue dando esta situación de que no se determine tan fácilmente ese control penitenciario», añadió.
En diciembre del 2024, el ministro de Justicia, Gerald Campos dijo que el control de los cabecillas en prisiones no solo depende del acceso a teléfonos, sino que hay otros factores que no pueden controlar como las visitas íntimas o las llamadas por teléfono público a las que tienen derecho.
Campos añadió que la Policía Penitenciaria hace una gran cantidad de requisas y operativos para sacar constantemente los aparatos electrónicos que se introducen de forma ilegal a los centros penales. El año pasado se decomisaron 2.642 celulares.

En cuanto al control territorial, el director del OIJ manifestó:
«Se requiere esa presencia en las calles que evite, de alguna forma, que las personas crean que pueden hacer lo que gusten con otras personas. Ahorita a OIJ le ha tocado hacer labores de control territorial que no le corresponden pero estamos siempre a favor de colaborar con los diferentes cuerpos policiales con una labor, en este caso, disuasiva».
Exclusión social
A la Policía Judicial le preocupa la cantidad de jóvenes que no terminan el colegio ni tienen empleos; sobre en zonas de menor desarrollo o de bajos recursos. Son personas en condición de vulnerabilidad que quedan sin oportunidades y expuestas a situaciones conflictivas.
Estos jóvenes son reclutados por grupos criminales como si se tratara de un trabajo informal Las bandas los utilizan como «gatilleros». Son inexpertos, impulsivos y usan las armas de fuego de forma indiscriminada. De ahí el aumento en la cantidad de víctimas colaterales.
Reformas de leyes
Aunque se han reformado algunas normativas, hay otras que pueden aprobarse para ayudar en el combate a la criminalidad. Eso sí, Zúñiga dice que el efecto es a mediano plazo, pues las leyes no generan cambios inmediatos.
El jefe policial explicó que, por ejemplo, la prisión preventiva no es la solución final. El año pasado se envió con esta medida cautelar a más de 500 personas, vinculadas a criminalidad violenta; aún así, los homicidios siguen en aumento.
Por eso, plantea la necesidad de hacer otros cambios enfocados en agilizar los procesos judiciales para evitar que tarden años y que eso implique la eventual liberación de quienes están en prisión preventiva a la espera de juicios.
Zúñiga también pide que se revise la participación de abogados defensores que tienen agendas saturadas; hecho que implica la postergación de audiencias o la imposibilidad de realizarlas en períodos razonables.
Debiildades
Consultado por Noticias Columbia, el Ministro de Seguridad, Mario Zamora, dijo que el país enfrenta serios problemas con las leyes y la falta de severidad. Como lo ha hecho en ocasiones anteriores, el jerarca reprochó que haya personas en libertad cuando deberían estar descontando prisión preventiva.
Zamora aseveró que muchas veces, los sospechosos no quedan encarcelados debido a una debilidad en la aplicación de la justicia o de la misma legislación.
Escuche aquí las declaraciones completas:





