Ambos candidatos apuntan al mismo sector electoral, aunque especialistas advierten que no se puede hablar de un bloque monolítico
El voto del sector conservador se ha convertido en un foco de atención para los candidatos presidenciales. Hace unos meses, Fabricio Alvarado, candidato de Nueva República, señaló que este segmento resulta muy atractivo y que existían movimientos interesados en integrarlo a su campaña.
Este jueves, la candidata oficialista Laura Fernández anunció que recibió el respaldo de un grupo conservador tras un encuentro en La Sabana. Sin embargo, expertos y representantes del sector advierten que este respaldo no representa a toda la comunidad conservadora ni a la totalidad de los pastores evangélicos del país.
Religión, creencias e ideologías
Según un estudio de la Universidad Nacional (UNA), el 50% de la población se identifica como católica y un 33% como evangélica. No obstante, no todos los evangélicos o católicos son conservadores, explica José Andrés Díaz, del IDESPO-UNA. “La evidencia tiende a asociar ciertos grupos religiosos con posiciones conservadoras, pero no todas las personas que practican una religión determinada necesariamente comparten esas posturas”, señala.
En Costa Rica, además, no existe un voto religioso automático; la afiliación religiosa no garantiza respaldo a un candidato que defienda posiciones conservadoras.
Estrategias y declaraciones
En este contexto, Nueva República mantiene que representa al sector conservador de manera consistente, mientras que la candidatura de Laura Fernández busca atraer al mismo segmento del electorado. Es decir, ambos “pescando en las mismas aguas”, aunque Fernández lidera momentáneamente en las encuestas.
En la última encuesta del CIEP, publicada esta semana, la candidata oficialista alcanza un 25% de apoyo, mientras que Alvarado apenas llega al 0,5%, por debajo del margen de error.
Neutralización mutua
El Foro Mi País, que apoyó a la candidatura de Fernández y a algunas postulaciones legislativas, recoge la opinión de un segmento de cristianos evangélicos, pero no representa a la totalidad del sector. Especialistas advierten que podría generar cierta neutralización entre candidatos, pero no significa monopolizar el respaldo de los conservadores, ya que no existe un bloque homogéneo dentro del electorado religioso y conservador.





