La Copa Mundial de la FIFA 2026 ya está generando un impacto que trasciende lo deportivo en Estados Unidos. Con la selección estadounidense clasificada a la fase eliminatoria tras finalizar como líder de su grupo, el entusiasmo de los aficionados ha provocado una alta demanda de camisetas oficiales y ha reforzado la visión de la Federación de aprovechar el torneo para impulsar el crecimiento del fútbol en el país.
El director ejecutivo de U.S. Soccer, JT Batson, aseguró que la respuesta del público ha superado todas las expectativas.
“Hay una demanda increíble por las camisetas de EE.UU. Son icónicas, son un montón de diversión, y aunque Nike produjo mucho más de lo que nunca había hecho antes, han sido artículos muy demandados en todo el país”, afirmó Batson durante una entrevista con Bloomberg Podcasts.
Más allá del éxito comercial, el dirigente considera que el Mundial representa una oportunidad histórica para consolidar al fútbol como uno de los deportes más importantes de Estados Unidos.
Batson comparó el momento actual con la transformación que vivió el país tras organizar la Copa del Mundo de 1994, los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 y la Copa Mundial Femenina de 1999, eventos que marcaron un antes y un después para el desarrollo del balompié estadounidense.
“Si piensas en cómo era el fútbol en el 94 en comparación con dónde estamos ahora, imagina cómo puede verse en el futuro con toda esta emoción”, señaló.
La estrategia de U.S. Soccer va mucho más allá del rendimiento de la selección. El organismo pretende utilizar la atención que genera el Mundial para incrementar la inversión privada y pública, ampliar el acceso al deporte y fortalecer las bases del fútbol desde edades tempranas.
Uno de los anuncios más importantes se realizó antes del debut de la selección en Los Ángeles, cuando el Distrito Escolar Unificado de esa ciudad se comprometió a implementar programas de fútbol en todas sus escuelas, beneficiando a aproximadamente 400.000 estudiantes.
El objetivo de la federación es todavía más ambicioso.
“Estamos trabajando con comunidades de todo el país para hacer eso, con nuestro objetivo de que para 2032, cada escuela en América tenga fútbol.”
Batson también destacó el ambiente vivido durante el torneo como una señal de que el fútbol ha logrado conectar emocionalmente con los aficionados estadounidenses. Recordó especialmente el ambiente en Seattle, donde miles de seguidores acompañaron al equipo.
“Siempre hemos visto esto como una oportunidad para que los estadounidenses se enamoren de este equipo. Creo que lo hemos logrado y la gente está emocionada.”
El dirigente mencionó como uno de los momentos más simbólicos la interpretación colectiva de Country Roads dentro del estadio y la marcha de cerca de 15.000 aficionados rumbo al encuentro, imágenes que reflejan el crecimiento de la cultura futbolística en el país.
Con la selección aún en competencia, U.S. Soccer espera que el impulso del Mundial 2026 se convierta en el punto de partida para una nueva etapa en la historia del fútbol estadounidense, apoyándose también en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y en la posible organización de la Copa Mundial Femenina de 2031 para mantener el crecimiento del deporte durante la próxima década.





