“Lo hemos hablado en el camerino, pero vuelve a pasar”, reveló el arquero de Cartaginés luego de la derrota ante Puntarenas, 3-2, tercera seguida de visitante contra uno de los equipos más paupérrimos estadísticamente del Apertura (las otras fueron ante Santa Ana 2-1 y Santos 1-0).
“Triste, doloroso, una disculpa a la afición que nos ha acompañado. Hay que levantar la cabeza”, atinó a decirle al periodista Steven Oviedo en la transmisión de Radio Columbia.
“Es un golpe súper duro para nosotros”, prosiguió.
Lamentó “infortunio” en autogol de Marcelo Pereira y resbalón de José Quirós en el tercero, así como “desconcentración” en el segundo, “displicencia”.
“Vamos a luchar hasta el final, podemos alcanzar 37 puntos, creo, pero también dependemos de cómo queden otros equipos. Salimos con una desazón”.
¿Por qué derrotaron a equipos poderosos como Herediano y Saprissa, pero cayeron ante los tres más deficitarios?
“Cuando juega contra grandes se siente una energía de otra forma, y no debe ser así. También es que juegan más abiertos, y en cambio contra los no tradicionales se nos encierran y se nos hace más difícil”.





