No fue el mejor día para el costarricense Juan Pablo Vargas, quien cometió penal y fue señalado en la derrota de Millonarios frente al Alianza, 3 a 0.
En una acción con el balón en movimiento, golpeó al atacante Edwin Torres en el pecho, lo que derivó en una amonestación para el mundialista en Qatar 2022 y en la pena máxima a favor de Alianza. Carlos Lucumí convirtió el cobro a los 56 minutos para sellar la goleada.
«No tenemos la libertad de hablar del arbitraje. No se si se podrá venir con un teléfono a mostrar imágenes como el partido pasado»: se quejó JP Vargas, quien venía de cometer otra pena máxima con su selección en el empate de Costa Rica en Nicaragua (1-1).
El zaguero costarricense habría hecho referencia al reciente caso de Camilo Ayala, técnico de Deportivo Pasto.
En el partido anterior, Ayala mostró imágenes desde su celular para argumentar una sanción contra Diego Novoa.
Vargas insistió en que la crítica al arbitraje es válida siempre que se haga con mesura, pero advirtió que acciones como la de Ayala pueden abrir la puerta a presiones indebidas hacia los colegiados y aumentar la tensión en la cancha.
Con estas palabras, el jugador de Millonarios reavivó el debate sobre los límites entre la libre expresión en el fútbol y la responsabilidad de entrenadores y jugadores al momento de manifestar su inconformidad con las decisiones arbitrales.
El zaguero central del conjunto ‘embajador’ cometió una falta dentro del área que Jairo Mayorga sancionó como penal a favor del equipo de Valledupar en el Armando Maestre





