El técnico costarricense del Real España de Honduras, Jeaustin Campos, salió a aclarar el polémico gesto que tuvo ante Municipal en la Copa Centroamericana de Concacaf (cayó 2-1).
Real España quedó al borde de la eliminación de la Copa Centroamericana luego de perder en su visita a Guatemala ante Muncipal.
Campos ha visto cómo su equipo no pudo mantener la ventaja y se metió a una polémica al final del partido que indignó a todo el país chapín.
Tras el pitazo final, Jeaustin Campos tuvo un feo gesto ante la afición escarlata. No pudo contener su enojo tras la derrota y respondió de forma despectiva.
“Se llevó la mano a la boca, en una señal que podría interpretarse como racista, contraria a los principios de respeto y juego limpio que promueve la Concacaf”, informaban desde Guatemala.
Ahora bien, Campos ha salido a aclarar su situación y contó toda la verdad de lo que pasó en el estadio de Municipal.
“Estaba en el banco y se me acerca acerca un tipo con los colores del Municipal, me habló y me dijo: ‘mira tenemos un amigo en común’, ese comentario fue bueno, fue respetuoso de principio a fin. Yo no lo catalogué como un amigo, pero hubo respeto sobre el amigo en común, rompimos el hielo y luego comenzó a decirme cosas en tono de broma ‘lo estamos bailando y tal’, respondí, ese equipo da sueño y le puse la mano en la boca haciendo el gesto, pero en plan de molestar”, dijo en una entrevista con la periodista Merlyn Villarreal.
Y agregó: “Termina el partido y me dijo: ‘ojalá venga un día por acá, pero no vas a alegar que te bailamos’, yo ya iba saliendo del campo y ahí es donde sale el gesto que hice, solo era una respuesta es este aficionado”.
Al final, Jeaustin pidió disculpas a todo aquel aficionado de Municipal que se sintió ofendida por su acción.
“A la gente de Municipal que se sintió ofendida pues me disculpo por regla de tres, por eso estoy aclarando, no fue mi intención que se malinterpretara el gesto que se dio al final”.
También habló con la cadena ESPN.
“Cuando iba en la cancha llegando al banquillo, me llaman de la grada y casualmente era una muy buena amistad. Un guatemalteco que conocí en Bolivia y llegó al estadio para saludarme y conversamos. Cada vez que podía me hablaba y cuando empezó la trifulca, me salí y evité los problemas”.
“Me fui a tomar agua y esta amistad que no es un aficionado común, me empezó a decir que estábamos ganando y bailando a Municipal. Le dije que el equipo era aburrido y que daba sueño. Ahí mismo le hice un gesto en el banco como bostezo y fue el que hice al final del partido, pero fue una cuestión de amigos”, añadió Campos.
Al cuestionarle si el gesto fue discriminatorio hacia el público presente en el estadio, el técnico costarricense comentó: “Al final del partido no salgo alterado, ni exaltado, ni intenso. Salgo caminando normal y tranquilo. Si hubiese sigo un gesto agresivo o con la intención que la mayoría está pensando, no saldría de la manera como salgo tranquilo”.





