Ha sido durísimo para el presidente de Herediano sobrellevar el recargo de director técnico. Pide apoyo para su sustituto, Pablo Salazar, a quien defiende como a alguien “de la casa”.
El presidente de Herediano redactó una emotiva carta dirigida a la afición rojiamarilla.
“Me siento feliz, orgulloso, pleno… pero también cansado. Un cansancio que nace del esfuerzo sincero, de las madrugadas sin descanso y de cargar con la responsabilidad de una institución que amamos profundamente”.
“Lo digo con el alma: aquí sigo. Con cicatrices, sí. Con días más pesados que otros, también. Pero con el mismo compromiso y con el mismo fuego por dentro. Nunca me he escondido, ni en la victoria ni en la tormenta. Porque este club lo llevo tatuado en la vida”.
Aquí la misiva completa:






