- Datos del Ineina señalan reducción en becas, infraestructura y cobertura de ayudas sociales.
Investigadores del Instituto de Estudios Interdisciplinarios de la Niñez y la Adolescencia (Ineina) informaron que la inversión pública en niñez y adolescencia cayó un 25% desde 2022, durante un foro realizado en la Asamblea Legislativa.
Los datos presentados advierten que la reducción impacta programas sociales dirigidos a estudiantes de primaria y secundaria en condición de pobreza, en medio de la política de contención del gasto público aplicada en los últimos años.
El informe señala que el financiamiento del programa Avancemos disminuyó de 0,25% a 0,16% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que las transferencias económicas —que van de ₡18.000 a ₡40.000 mensuales— se mantienen sin cambios desde 2018, lo que redujo su poder adquisitivo frente al aumento del costo de vida.
También se expuso que el país registra 100.000 estudiantes menos en el sistema educativo y que más de 800 centros educativos mantienen órdenes sanitarias por el deterioro de su infraestructura.
Rolando Barrantes, investigador del Ineina, indicó que el estudio también analizó los planes de gobierno de los partidos con representación legislativa.
“Tomamos los 5 partidos con representación en la Asamblea Legislativa y extraímos todos los elementos en 5 pilares básicos que consideramos que son muy fuertes para fortalecer la educación costarricense”, explicó.
Detalló que entre esos pilares destacan la infraestructura, el presupuesto y las reformas curriculares.
“Hay una coincidencia muy fuerte de todas las agrupaciones políticas en que es necesaria una reforma estructural”, afirmó sobre el estado de los centros educativos.
Barrantes agregó que las propuestas incluyen fortalecer áreas como ciencia, tecnología, bilingüismo e incorporar la inteligencia artificial con énfasis en su uso ético. También señaló que tres partidos plantean avanzar hacia el 8% del PIB en inversión educativa.
El investigador José Francisco Pacheco advirtió que los recortes pueden afectar la calidad de los programas sociales.
“El dinero es necesario, pero no suficiente para generar impacto”, indicó.
Explicó que el aumento en los costos sin ajustes presupuestarios presiona servicios como los comedores estudiantiles.
“Si el costo de la comida sigue subiendo, pero los presupuestos se congelan o se recortan, los comedores tendrán que disminuir la calidad de alimentación”, señaló.
Pacheco también advirtió que el control del gasto limita ampliar la cobertura de ayudas. Indicó que, aunque Avancemos tiene alcance en población vulnerable, cerca de la mitad aún no recibe apoyo económico.
La diputada oficialista Ada Acuña cuestionó los resultados del informe. “Presenta, a mi gusto, limitaciones metodológicas para poderlo interpretar de la mejor manera”, afirmó.
Señaló que factores como la restricción fiscal, la caída de la matrícula y los cambios demográficos deben considerarse en el análisis. También cuestionó la forma en que se estimó la caída del 25% en la inversión.
“No aclara cómo se midió, si fue por gasto total o por programas sociales o por transferencias”, expresó.
Los investigadores indicaron que los datos evidencian retos en financiamiento, infraestructura y cobertura, y plantearon la necesidad de mejorar la eficiencia del gasto para fortalecer el sistema educativo.





