El MOPT inició obras en el sector del Parque Nacional Braulio Carrillo para estabilizar taludes y reducir derrumbes, mientras ambientalistas cuestionan la legalidad de las intervenciones y el sector productivo impulsa alternativas como el tren de carga.
La Ruta 32 vuelve a ocupar el centro de la discusión nacional. Esta vez no por un cierre inesperado, sino por una serie de intervenciones que buscan, precisamente, evitar que esos bloqueos sigan afectando al país.
El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) inició trabajos en el sector del Parque Nacional Braulio Carrillo, una de las zonas más vulnerables por la constante caída de material. Esta carretera es estratégica: conecta el Caribe con la Gran Área Metropolitana y por ella transita cerca del 80% de las importaciones y exportaciones del país.
Cuatro muros para estabilizar taludes
El ministro del MOPT, Efraím Zeledón, explicó que el plan contempla la construcción de cuatro soluciones de estabilización de taludes en puntos críticos.
El primero de estos muros se levantará en el kilómetro 27, un sitio que históricamente registra derrumbes constantes. Entre marzo y mayo se desarrollarán tres estructuras adicionales, con la meta de que, antes de la época lluviosa, se registre una mejoría significativa en la estabilidad de la vía.
Además, el jerarca detalló que ya se realizó un levantamiento topográfico láser en 3D para identificar puntos de riesgo y que se ejecutan nuevos estudios de suelos, aguas y topografía, insumos técnicos que —según indicó— no se habían tenido anteriormente con ese nivel de detalle.
Zeledón reconoció que ya existe una denuncia presentada por grupos ambientalistas, pero defendió que se trata de una intervención cuidadosa en una zona particularmente frágil.
Choque con ambientalistas
Las obras no están exentas de polémica.
Tanto el ministro del MOPT como el ministro de Ambiente, Franz Tattenbach, sostienen que las denuncias no proceden, ya que los trabajos se realizan dentro del derecho de vía y no implican una intervención directa en el área protegida.
Sin embargo, el ambientalista Henry Picado advirtió que el Parque Nacional cuenta con una de las categorías de conservación más altas del país y que cualquier modificación que implique afectación requeriría respaldo técnico y eventualmente una reforma legal aprobada por la Asamblea Legislativa, tal como ha ocurrido en otros casos de áreas protegidas.
Impacto económico y urgencia de soluciones
Más allá del debate ambiental, cada cierre en la Ruta 32 genera pérdidas millonarias y afecta el tránsito de mercancías, alimentos e insumos.
La alcaldesa del cantón central de Limón, Ana Matarrita McCalla, subrayó que esta carretera es una arteria vital para la economía nacional y para miles de personas que la utilizan a diario. Señaló que las intervenciones en taludes y pasos a desnivel son fundamentales tanto para la seguridad vial como para garantizar la continuidad del comercio.
Por su parte, el experto en infraestructura Federico Villalobos consideró que las acciones actuales son un primer paso relevante, especialmente ante la disponibilidad de recursos para intervenir la vía, pero insistió en que se requiere una gestión continua y una visión de mediano y largo plazo para evitar que la problemática se repita.
Tren de carga: alternativa sobre la mesa
En medio de la discusión, surge una propuesta que vuelve a cobrar fuerza: reactivar el tren de carga como alternativa para reducir la presión sobre la carretera.
La idea plantea trasladar parte del transporte de mercancías desde el Atlántico hacia el Valle Central por vía férrea, lo que disminuiría accidentes, presas y el impacto económico de los cierres.
Para Roberto Chaves, presidente del Comité Interno de Infraestructura y Logística y miembro de la junta directiva de CADEXCO, se trata de una oportunidad para fortalecer la logística y modernizar el sistema multimodal del país, tomando en cuenta que la mayoría de las exportaciones salen por los puertos del Caribe.
En la misma línea, Karol Fallas, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio de Costa Rica, calificó la iniciativa como estratégica, aunque advirtió que debe sustentarse en estudios técnicos, financieros y operativos sólidos. Recordó además que la red ferroviaria presenta un alto nivel de deterioro, lo que implicaría inversiones significativas en rehabilitación, modernización y operación.
Horarios y duración de los trabajos
Los trabajos se ejecutarán en horario diurno, de 6:00 a.m. a 5:00 p.m., con paso regulado en uno de los dos carriles.
Las autoridades estiman que las intervenciones podrían extenderse por tres meses, siempre que las condiciones climáticas no obliguen a suspensiones o atrasos.
Porque en la Ruta 32, más allá del debate técnico y ambiental, lo que está en juego es la conexión entre el Caribe y el corazón económico de Costa Rica.





