Ochomogo es una parada casi obligatoria


Después de la cuesta del Fierro, muchos romeros necesitan hacer una parada para recuperarse. Luego comienza el descenso.

Doña Gabriela Agüero está en Ochomogo, a punto de continuar su peregrinación descalza.

Se acaba de quitar sus zapatos y lleva un agradecimiento especial a la Virgen de Los Ángeles.

Los romeros aprovechan este sector para hacer un descanso y recuperar energía para lo que queda del trayecto.