Cruzrojista sobreviviente de fatal colisión en Caldera volvió a su casa

Luego de cirugías y dolorosas curaciones, el conductor de la ambulancia que sufrió un grave accidente el pasado 6 de febrero en Caldera, finalmente volvió a su casa en Miramar de Puntarenas.

El cruzrojista Miguel Espinoza, de 27 años, sobrevivió a la aparatosa colisión que dejó cuatro personas fallecidas entre la ambulancia que conducía y un carro liviano.

Espinoza estuvo internado en el Hospital del INS y luego en el Monseñor Sanabria de Puntarenas. El socorrista conversó con nuestro corresponsal Cristian Campos.

“He pasado por lavados quirúrgicos unas diez veces. Me reconstruyeron el codo izquierdo y en el fémur me colocaron un pin”, comentó.

 

El cruzrojista confiesa que lloró cuando volvió a su hogar. Es padre de una niña y está por recibir a otro pequeño pues su esposa está embarazada.

“Uno lucha por los hijos, por la familia. Ver a mi esposa embarazada… me siento súper feliz”, dijo.

 

Miguel Espinoza espera que una vez recuperado por completo pueda reincorporarse a su trabajo en la Cruz Roja.

“Le digo a la gente que me siento muy bien. Gracias a todos por sus muestras de cariño y oraciones.  Hay un Dios a pesar de todas las dificultades”, concluyó.

En la imagen, Miguel (a la izquierda) está con su padre, del mismo nombre.