Legión desnutrida… ¿Alimenta al campeona-tico... o indigesta sus canteras y finanzas?

Vamos de más a menos. Keylor es suplente. En el Real Madrid, injustamente banqueado. Como sea. Es suplente. Celso descendió en España y se marchó a Turquía.

Duarte y “Pipo” son como luciérnagas bajas de pilas, intermitentes. Oviedo juega en terceras. Christian Gamboa vive sentado (más en graderías que en la banca).

Ruiz y Campbell volvieron a América.

Pero al menos todos los anteriores continúan la aventura internacional en ligas superiores a la tica. Algunas estratosféricas (España, Italia). Keylor, fuera de este mundo, aunque sea de espectador cercano (Champions League).

Waston, Calvo, Matarrita, Guzmán. Varados. Siguen sin cruzar el charco desde la MLS. El trampolín se les trabó. No se les critica. Bien por ellos, aseguran su futuro. No obstante, en lo deportivo, para nadie es un secreto: lo ideal sería ganar horas-cancha en mejores certámenes, de mayor exigencia. Umaña milita en una liga peor ranqueada que la tica; Acosta y Colindres, ídem.

En el peor de los extremos, están quienes hicieron (¿tuvieron que hacer?) el giro de 360 grados, instalándose en el punto de partida: El campeonato nacional. Algunos desde hace rato y otros más recientemente; algunos después de muchas campañas afuera y otros que nunca “pegaron”.

Revueltos en el mismo saco (aquí) están Alvarado, Júnior, Myrie, Porfirio, Meneses, Gerson, Tejeda, Azofeifa, Barrantes, Cubero, Bolaños, Álvarez, Angulo, Leitón, Venegas, John Jairo, Madrigal, Leal, Ureña, Saborío, Yendrick, Moya, McDonald, Josué, Elizondo, etcétera.

Ciertamente, al campeonato nacional la repatriación le inyecta atractivo, a corto plazo refuerza las nóminas con jugadores curtidos afuera, algunos de ellos en Europa, en grandes escenarios. El mercado se dinamiza, la afición devora la información, las redes sociales estallan a cada rato, la hinchada acude a ver a figuras de peso (aunque sus mejores días quedasen atrás).

Empero, en términos generales, el regreso masivo de legionarios es un signo de retroceso. De declive. De reversa forzosa. No nos hagamos los “majes”. Si esos jugadores estuviesen en su mejor nivel, si fuesen cotizados, no se devolverían a un certamen menos bueno (para no ser “concho” y decirle más malo).

Agréguese que si ya costaba que algunos clubes les dieran oportunidad a jóvenes valores, ¿qué pasará ahora que vienen futbolistas desde el exterior, posiblemente cobrando caro y no precisamente para ser banca? ¿Trunca ese regreso masivo a Tiquicia la aparición de nuevas figuras, porque los viejos vienen a "abuchonarse" de los campos disponibles? ¿Tiene que ver este fenómeno más inclusive que la gestión misma del "Popeye" Herrera con los recientes fracasos de las selecciones menores? De que pesa, pesa. Otra, ¿infla el mercado más allá de la cuenta? ¿De verdad está la economía de nuestro balompié para soportar a muchos ex "europeos"? Mmmm...

Lo peor es que mientras los (ex) legionarios retornan, los que salen no se ubican en ligas top, o cercanas a las top, sino en intermedias (hacia abajo), por lo que el roce con el que vengan muchos de ellos a jugar con la Selección Nacional no será tan bueno como deseásemos.

¿O es que la MLS les dio nivel de súper cracks a los que ya se devolvieron? (sonidos de grillos en la noche).

Esperemos que Ian Smith, Allan Cruz, Elías Aguilar, Dylan Flores, Alexis Gamboa, Fabrizio Ramírez, Bryan Rojas y otros a quienes se les ve potencial (Marín, Ronaldo, Barlon, Rashir… ) dibujen una curva ascendente que les permita no solo asegurar su futuro económico (que está requetebién), sino saltar hacia mejores ligas (o por lo menos mantenerse fuera, de titulares), para beneficio del equipo dirigido por Gustavo Matosas. Si no, que se cumpla el dicho “no hay mal que por bien no venga” y el charrúa aproveche tener más cerca a los convocables para suplir con trabajo táctico lo que las individualidades ya no dan. Amén.