Opinión: Don Vladimir, ¿es malo que jóvenes morados sean becados en EE.UU.?

El entrenador del Saprissa afirmó en los 90 Minutos por la Vida que dudó en si llevar o no a sus jóvenes jugadores. Este jueves explicó la razón por la que lo dijo y honestamente, Don Vladimir, yo hubiera preferido que nos dejara a todos con la incógnita.

“Estábamos pensando si los traíamos, porque sabíamos que inmediatamente hoy en la noche o mañana van a saltar otros equipos interesados por ellos y a tratar de quitárnoslos”, dijo el domingo.

Siendo honesta, para mí, desde ahí ya todo iniciaba mal. ¿A cuántos de esos muchachos les van a dar oportunidad en el torneo nacional? ¿Cuántos realmente tienen chance en el equipo de Primera División?

Yo sé, el fútbol es un negocio y todo lo que quieran, pero considero que a veces se vale pensar en la persona y decir algo como: “Si no lo voy a utilizar REALMENTE, y el joven tiene oportunidad de ir a otro lugar, pues que bien por él”.  Tranquilos, no todos terminarán siendo un Allan Cruz o un Jimmy Marín, jugadores que de una u otra forma dejaron ir y ahora están dando muy buenos resultados, pero bueno, todo tiene un riesgo.

Ahora saldrán diciendo “Este torneo vamos a darle oportunidad a nuestros jóvenes, este torneo sí sumarán minutos”, o algo similar. Espero que en la fecha 10 cuando ya no estén los jóvenes den buenas razones de la ausencia de los muchachos. ¿Se han puesto a pensar cuantas veces hemos oído esto al inicio del campeonato?

Regresando a las palabras de Vladimir, este jueves dijo que él mantiene eso de que si no estudia no juega. Aseguró que son valores y que tratan de enseñarles que la vida deportiva es muy corta y por ello la importancia del estudio. Acto seguido el técnico quiso explicar mejor, según él, lo dicho el fin de semana.

“Por ahí yo no escucho, pero tengo informaciones y aquí algunos de los presentes empezaron a tergiversar. Me estaba refiriendo a instituciones académicas muy al norte que se fijan en nuestros jugadores. Me refiero a algunas de esas instituciones que no son MLS. Ven las notas de nuestros jugadores que están estudiando, les dan una gran posibilidad de vida y con el plus que serán observados por visores de la MLS”.

En el preciso momento que escuché eso sentí como cuando un carro va rapidísimo y debe frenar, chillan las llantas, se levanta el polvo, bueno… entendieron la idea. El punto es que en ese momento pensé en lo que dijo, en lo que continuaba diciendo y quedé perpleja. 

Interpretando entonces, Don Vladimir dudó en llevar a los muchachos porque podían haber universidades interesadas en ellos. Eso entendí yo y muchos con los que he hablado de este tema por lo que he de admitir que no lo digiero aún. Me pregunto entonces, a lo que dijo del estudio, ¿es solo para Costa Rica, o sea importa solo si es de acá? ¿Para él es mejor que se queden jugando en Saprissa, a que se vayan a asegurar su futuro, más allá del fútbol, con una carrera? Sé que a lo primero me respondería fríamente que no importa donde se estudia, pero que ellos forman jóvenes para que militen en el equipo. Lo segundo lo dejo a juicio de ustedes.

Una de las personas con las que conversé del tema fue con Mónica Malavassi de Fútbol Consultants. Ella me comentó que han ubicado a 187 jugadores, hombres y mujeres, en universidades estadounidenses, que les han ayudado a tener un mejor futuro en la parte académica, sin perder de vista que pueden regresar al país de manera competitiva o quedarse en el exterior y ser joyas para selección nacional.

“Uno de los primeros jugadores que enviamos becados fue Francisco Calvo. No lo tenían en la élite de Saprissa, lo tenían en el proceso. Jugó una excelente temporada en EEUU y en sus vacaciones solicitamos que le dieran oportunidad de probar en la selección sub20. Ahí lo vio Lavolpe, lo llevó a Copa América, jugó mundial sub20 y lo demás es historia”, me comentaba. Cómo él hay otros que se fueron y juegan acá o en MLS y que se han desarrollado también en lo académico.

En el fútbol femenino algunas de las jugadoras que han salido de esta forma son: Raquel Rodríguez, Gloriana Villalobos, Diana Sáenz, Wendy Acosta y Cristín Granados. Todas grandes futbolistas que aprovecharon una beca, salieron del país y tienen grandes frutos deportivos.

“Realmente la oportunidad de irse a estudiar es única. Se entrena en instalaciones de primer nivel, se juega en un torneo muy competitivo donde los jugadores crecen mucho en la parte física y en la intensidad de juego. Se abren horizontes y se tiene la oportunidad de hacer contactos importantes para toda la vida. Se perfecciona un segundo idioma y todo eso mientras se obtiene un título universitario que termina siendo una garantía para el futuro”, agregó ella a la conversación que teníamos.

Don Vladimir me disculpará, pero con todo respeto le digo que sus palabras me parecieron desatinadas. Para mí desde todo punto de vista, que los vean y salgan es una gran oportunidad que no se debe rechazar ni impedir. Además, cuando regresen estarán agradecidos con el equipo que les dio esa oportunidad y siempre dirán que fue en este o aquel donde iniciaron.

“Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado”, también recordé este dicho al escuchar al estratega morado.

 

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