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Aires de cambio positivo se visualiza en el ciclismo

Lo que le faltó a la Vuelta a Costa Rica 2019. Traer a Colombia. Lo que generó la competencia. Un cambio generacional prometedor. Lo que requiere la próxima ruta nacional. Visitar Limón, Guápiles, San Carlos y ampliar el apoyo en mercadeo.

omo manifestó el Emperador del ciclismo César Augusto Tobón en su comentario de cierre de las transmisiones de la Vuelta a Costa Rica 2019, “huele a perfume de frescura en el devenir del ciclismo costarricense”.

El ciclismo vive, como varios deportes, el denominado “recambio” generacional. La salida de varias de las figuras quienes sostuvieron la estafeta, y que si bien es cierto, todavía algunos tienen más en su tanque de combustible, es un hecho que se requiere que los nuevos pinos den un paso al frente de una vez por todas.

“El ciclismo 2019 sale fortalecido en dos aspectos, el repunte que tuvimos de afición, sobre todo en las últimas cuatro etapas de vuelta y - a pesar de la a crisis de patrocinios que tienen los equipos - se cerró el año con buenas noticias, donde empresas como Scotiabank entraron con fuerza y se anuncia que Economy retorna con un equipo. O sea, de la caída libre que teníamos (mercadeo), ésta se detuvo e iniciamos un camino más estable”, analizó el comentarista Andrés Brenes, Galería del Deporte Costarricense.

“En el plano de figuras hay un recambio generacional lento, el ganador de la Vuelta Daniel Bonilla no es un chiquito, es un ciclista de 26 años y el que le seguía era Sebastián Moya, a quien vemos muy bien en la vuelta, pero el resto de año desaparece. Después vienen Fabricio Quirós, Roberto Argüello y Sergio Arias, entre otros”, indicó Brenes.

De acuerdo con el experimentado analista Andrés Brenes, el ciclismo está viviendo una etapa donde se impusieron los controles antidopaje. Prevaleció el juego limpio y el ciclismo está despertando a esta nueva conducta, donde se aprecia un mayor equilibrio entre las fuerzas.

“Creo mucho en que no hayan desfases producto de un tema químico y sus respectivos gastos millonarios en cada giro. La vuelta tuvo un control dopaje previo, que asustó a un grupo de ciclistas que uno veía anormal en sus rendimientos. Pero ése fue un buen primer paso, porque con mejores controles, se normaliza más el evento y da mayores oportunidades a todos”, reflexionó Andrés Brenes.

De acuerdo con éste criterio, el dopaje descarado y hasta evidente de otros tiempos, mermó las oportunidades a ciclistas jóvenes con menores condiciones económicas, quienes se vieron en inferioridad competitiva y muchos hasta se alejaron del deporte.