Caso más reciente ocurrió este miércoles en Quesada Durán de Zapote, donde fallecieron cuatro personas, tres de ellas menores de edad.
Al 17 de diciembre, el 2025 registra 25 personas fallecidas en incendios según datos del Cuerpo de Bomberos de Costa Rica. Se trata de la cifra más alta desde el 2018 cuando hubo 31 víctimas.
Este año ha sido marcado por varias emergencias con múltiples decesos:
El 27 de julio, tres niños y su madre fallecieron en una vivienda en San Juan de Dios de Desamparados.

El 2 de octubre, cinco personas adultas murieron en el Hotel Oriente en San José, cerca del mercado Borbón.

La mañana de este miércoles 17 de diciembre, tres niñas y una mujer adulta perdieron la vida en un incendio que afectó una casa y una tapicería en el barrio Quesada Durán de Zapote.

En el 2019 hubo 15 decesos en incendios, en el 2020 fueron 14, en el 2021 se registraron 15, el 2022 cerró con 8, el 2023 con 9 y el 2024 terminó con 15.
Dolor e impotencia
Noticias Columbia recopiló testimonios en Quesada Durán, comunidad que está consternada tras el deceso de cuatro personas este miércoles. Versiones preliminares apuntan a que las víctimas mortales son tres niñas y una mujer adulta que las cuidaba.
Luis Salas, director operativo del Cuerpo de Bomberos, comentó que cuando las unidades llegaron, la casa estaba envuelta en llamas. En es momento les comunicaron que había personas adentro.

Luis Alberto Mayorga, trabaja en la tapicería y dijo a los medios de comunicación que es tío de dos de las pequeñas que fallecieron.
Al parecer, dos de las niñas fueron llevadas a la vivienda que se incendió para visitar y compartir con la tercera víctima menor de edad.
«Mis sobrinitas quedaron ahí. No pudimos sacarlas del incendio. Eran tantas las llamas y el humo que nos permitió entrar. Fue imposible. Ahora todos nos sentimos impotentes», expresó.
«Por el techo quisimos, unos compañeros subirse, yo me quise volver a meter. Dejé el zapato botado allá adentro y no pude», añadió notablemente afectado.
Mayorga expresó que el fuego habría empezado en la casa y se propagó al negocio. El Cuerpo de Bomberos mantiene abierta una investigación para determinar cómo ocurrió todo.

Edelma Castillo, vecina del barrio, relató los minutos de desesperación que vivieron cuando comenzó la emergencia.
«Llamas, hunUn carro de bomberos por este lado, otros por acá, otros por allá. Los vecinos con mangueras propias echando agua. La señora que tenía la chiquita ahí, llorando, gritando, desesperada. Impotencia absoluta para uno. ¿Qué puede hacer uno?«, expresó.





