Conferencia Episcopal envió un comunicado de prensa donde pide soluciones para la crisis en Cutris de San Carlos, mediante un balance entre las necesidades humanas y el medioambiente.
La Conferencia Episcopal de Costa Rica (Cecor) envió un mensaje para posicionar sobre la situación en Crucitas, en el distrito de Cutris de San Carlos.
Mediante un comunicado de prensa, los obispos hicieron un balance de los problemas de la zona y urgieron a soluciones conjuntas.
«Durante más de veinte años, la zona ha sufrido las consecuencias de la minería ilegal: deforestación, contaminación de fuentes de agua, deterioro del tejido social, violencia e inseguridad. Esta realidad no puede normalizarse ni perpetuarse. El abandono del territorio y la ausencia de soluciones eficaces han provocado dolor en muchas familias y han expuesto la riqueza natural a graves daños. La indiferencia no es una opción moralmente válida», escribieron.
Al mismo tiempo, la Cecor pidió un desarrollo en Crucitas que tome en cuenta la salud de los habitantes y del medioambiente, con un llamado a que «el progreso económico debe estar siempre subordinado a la dignidad humana, al destino universal de los bienes y al cuidado responsable de la creación».
“El tema del desarrollo está también muy unido hoy a los deberes que nacen de la relación del hombre con el ambiente natural. Éste es un don de Dios para todos, y su uso representa para nosotros una
responsabilidad para con los pobres, las generaciones futuras y toda la humanidad.
Cuando se considera la naturaleza, y en primer lugar al ser humano, fruto del azar o del determinismo evolutivo, disminuye el sentido de la responsabilidad en las conciencias. El creyente reconoce en la naturaleza el maravilloso resultado de la intervención creadora de Dios, que el hombre puede utilizar responsablemente para satisfacer sus legítimas necesidades -materiales e inmateriales- respetando el equilibrio inherente a la creación misma.
Si se desvanece esta visión, se acaba por considerar la naturaleza como un tabú intocable o, al contrario, por abusar de ella. Ambas posturas no son conformes con la visión cristiana de la naturaleza, fruto de la creación de Dios”, indicaron, citando la Encíclica Caritas in Veritate, el Papa Benedicto XVI.
Los obispos solicitaron que «cualquier decisión que se tome sea fruto de un diálogo amplio,
transparente y participativo, donde se escuche a las comunidades locales, a expertos
independientes y a todos los sectores involucrados. Se requiere un discernimiento serio que considere no solo los beneficios económicos inmediatos, sino también los impactos ambientales, sociales y culturales a corto, mediano y largo plazo».





