Un 14 de junio del 2014, sábado por la tarde, comenzaba la participación de Costa Rica en la Copa del Mundo. Era nuestro regreso tras la dolorosa ausencia en Sudáfrica 2010, pero el sorteo del grupo nos daba un panorama desalentador… hasta que empezó el Mundial.
A sabiendas de que el Grupo D tenía a 3 campeonas del mundo y a Costa Rica, el inicio de las acciones nos ponía en frente al que nos dejó fuera del último Mundial. La buena noticia, que Luis Suárez no estaba al 100% y no pensaban exponerlo ante los ticos, ni como culparlos, éramos el rival accesible del grupo.
La mala noticia, arrancamos perdiendo, penal señalado y perfectamente ejecutado a favor de los charrúas. Lo que todo el planeta vaticinaba se empezaba a cumplir, Uruguay daba una demostración de superioridad ante la cenicienta del grupo. Nos fuimos perdiendo en el entretiempo
Al arrancar la segunda mitad, se comenzó a escribir la historia representada en la frase del capitán Bryan Ruiz, “los muertos fueron otros”; el mítico Grupo de la Muerte lo iba dominar el más débil en el papel.
Al minuto 54’, Cristian Bolaños pondría a correr a su tocayo de apellido Gamboa, siempre una gran decisión que nuestro lateral derecho impusiera su velocidad. Claramente llegó con sobriedad al envío y respondió con uno mejor en el centro a Joel Campbell, quien recibió de pecho y mandó un ‘zurdazo’ excepcional dejando a Fernando Muslera imitando una estatua.
El ‘momentum’ era todo tricolor; 3 minutos más tarde Bolaños de nuevo da un gran pase, vía tiro libre con un servicio excepcional, Óscar Duarte se lanzó de palomita apostando por su físico, ganando por bajo en lugar de en las alturas y remontando el partido. ¡2-1!
A partir de aquí, Costa Rica jugaba con excesiva confianza y claridad, pero esto se confirmó en la pizarra hasta el minuto 84’, con el pase a profundidad de Campbell que encontró con la rapidez de Marcos Ureña, así como con la estupenda definición del delantero. La pelota llegó con extrema lentitud al marco, pero llegó, y fue el contundente 3-1.
Costa Rica desesperó a los uruguayos aquel día, pero era solo el primer aviso de que en el Grupo de la Muerte, los muertos eran otros. Nostalgia del recuerdo… un momento que en aquel entonces veíamos como irrepetible, pero hoy lo es aún más.





