El State Farm Stadium en Glendale, Arizona, fue el escenario donde Honduras derrotó por tiros desde punto penal a Panamá, 5-4, después de empatar 1-1 en 90 minutos.
De no ser por un soberbio Edrick Menjívar en la puerta caracha, Honduras podría haber salido goleada en la inicial.
A la postre Panamá sí logró batirlo, mediante pena máxima bien ejecutada por el goleador Ismael Gómez antes de la prórroga.
Fue su sexto gol en la Copa Oro.
La complementaria fue otra cosa. Honduras arremetió con furia al punto de someter a los canaleros a una presión como no habían sufrido durante todo el certamen.
Con toda justicia Anthony “Choko” Lozano logró la paridad al 82’.
Se tuvieron que ir a la definición desde el punto de penal y Honduras fue mejor, riéndose de los periodistas canaleros que decían que Panamá es “el papá” de la “H”.





