Analistas valoran si los mensajes de Nayib Bukele refuerzan la narrativa del Gobierno de Rodrigo Chaves en medio del escenario electoral.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, afirmó que la población costarricense debe unirse para enfrentar el problema de la inseguridad y aseguró que su país puede apoyar a Costa Rica a partir de su experiencia en el combate a la criminalidad. Las declaraciones se dieron durante la visita del presidente Rodrigo Chaves a El Salvador, en la que ambos gobiernos firmaron la Declaración de Coatepeque y la alianza regional Escudo de las Américas.
Bukele indicó que El Salvador puede colaborar en áreas como el desmantelamiento de estructuras criminales, el manejo del sistema penitenciario y las reformas legales necesarias para combatir el crimen. No obstante, señaló que existen decisiones que únicamente corresponden a los costarricenses, particularmente la elección de diputados, así como el funcionamiento del Poder Judicial y la Fiscalía.
Defensa del modelo de seguridad salvadoreño
Durante su intervención, Bukele defendió los resultados de su política de seguridad, asegurando que El Salvador pasó de ser “el país más inseguro del mundo” a convertirse en el más seguro del hemisferio occidental, incluso por encima de algunas naciones europeas. Según afirmó, estos resultados obedecen a la voluntad política, reformas legales y respaldo popular, y no a prácticas autoritarias.
El mandatario rechazó los señalamientos de dictadura y cuestionó a quienes —según dijo— confunden los resultados electorales con la esencia de la democracia. A su criterio, la democracia se basa en las reglas del juego y no en el margen con el que se gana una elección.
Chaves respalda el discurso y rechaza señalamientos
Por su parte, el presidente Rodrigo Chaves coincidió en que Costa Rica y El Salvador comparten similitudes en la interpretación de las leyes y la Constitución. En su discurso, el mandatario costarricense defendió su gestión y rechazó las acusaciones de autoritarismo, señalando que su gobierno ha sido cuestionado por promover cambios en el sistema judicial y en la Fiscalía, pese a que no puede aspirar a la reelección.
Chaves insistió en que las críticas responden al respaldo popular a su administración y reiteró que cualquier reforma debe entenderse dentro del marco democrático.
Análisis político: ¿cooperación o influencia electoral?
Las declaraciones de Bukele abrieron un debate sobre una posible intromisión en la campaña electoral costarricense de 2026. El analista político Sergio Araya considera que el presidente salvadoreño refuerza, de manera implícita, la narrativa del Gobierno de Chaves sobre la necesidad de una mayor fuerza legislativa y sobre lo que el Ejecutivo considera inacción del Poder Judicial y la Fiscalía.
Araya señaló que, aunque no existe un llamado explícito al voto, este tipo de mensajes se ubican en una línea sutil, la cual incluso es objeto de análisis por parte del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) para determinar si se configura o no beligerancia política.
Posturas críticas desde la politología
Una posición más fuerte expresó la politóloga Vanesa Calvo, quien aseguró que las declaraciones de Bukele no pueden considerarse espontáneas, sino reiteradas e insistentes en el contexto del proceso electoral costarricense. A su criterio, la mención directa a diputados, Fiscalía y Poder Judicial evidencia una intención de influir en la decisión de los votantes.
Calvo cuestionó además que Bukele se proyecte como un referente en seguridad para Costa Rica, al señalar que el modelo salvadoreño aún se encuentra en evaluación y que históricamente El Salvador ha enfrentado problemas estructurales de criminalidad con impacto regional.





