El presidente Chaves rechaza las acciones del TSE y asegura que no tienen autoridad para levantar su inmunidad ni destituirlo por presunta beligerancia política.
El conflicto surge luego de que los magistrados suplentes enviaran a los diputados la solicitud para levantar el fuero presidencial del mandatario. Rodrigo Chaves asegura que el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) no tiene competencias para solicitar dicho levantamiento ni para destituirlo por una presunta beligerancia política. Según él, las acciones del Tribunal son “absurdas” y carecen de fundamento jurídico.
“Esto no tiene ni pies ni cabeza, no existe competencia alguna del Tribunal Supremo de Elecciones para juzgar y destituir a un presidente. Eso sería un golpe de Estado, legítimamente repudiado, y le garantizo que por todas las naciones del mundo”, afirmó Chaves.
El vocero del TSE, Gustavo Román, defendió la autoridad del Tribunal y destacó la importancia de las reuniones para aclarar la situación. “Funcionarios del TSE se reunieron hace unos días con el presidente y Pilar Cisneros. Yo personalmente estuve en la oficina de la diputada y parecía que entendían la situación”, explicó Román.
Chaves reiteró que, según su perspectiva, lo que busca el TSE es sacarlo de un escenario político en el que, según él, no participa. “Lo que quieren hacer es, a todas luces, destituirme y luego inhibirme de cargos públicos por un periodo de muchos años. Y fíjese, esto lo montaron tan torpemente que agarraron a un grupo de magistrados suplentes, lo convierten en una sección especializada y van al poder legislativo para pedir permiso de empezar el proceso sancionatorio”, agregó el mandatario.
Román sostuvo que estas acciones buscan deslegitimar al Tribunal ante la ciudadanía. “El TSE es hoy una de las instituciones mejor valoradas por los costarricenses, solo superada por la Universidad de Costa Rica, el OIJ y el Banco Central. No son propias de un mandatario de una República Democrática las manifestaciones sistemáticas de desinformación que incentivan discursos de odio y llamados a la violencia, y que además han sido objeto de estudio por la ONU en Costa Rica”, concluyó.





