Funcionarias expusieron dos casos desgarradores para pedir a la ciudadanía que no guarde silencio cuando note que algo anda mal.
La Fiscalía que atiende los asuntos de Niñez y Adolescencia hace un vehemente llamado a la ciudadanía para que denuncie las situaciones de riesgo o casos de violencia contra menores de edad.
La entidad judicial dio a conocer un aumento en la cantidad de casos que ingresan al Ministerio Público por presuntos delitos contra esta población. Estos son algunos ejemplos divididos por tipo de ilícito:
-Incumplimiento o abuso de la responsabilidad parental: Son hechos cometidos por personas que tienen a su cargo a los menores. En el 2024 ingresaron poco más de 1.800 casos y en el primer semestre del 2025 hubo más de 1.100.
-Agresión con arma: Se trata de cualquier objeto que le dé más fuerza de ataque a la persona que agrede. En el 2024 fueron más de 360 asuntos y en el primer semestre de 2025 hubo 250 asuntos; es decir, la proyección es que a diciembre se superará la cantidad del período anterior.
-Lesiones que causen una incapacidad de al menos cinco días: El año pasado registraron 480 casos, misma cifra que se alcanzó en solo un semestre de este año.
-Amenazas o intimidaciones proferidas por algún adulto: Se reportaron más de 750 casos en todo el año pasado y entre enero y junio del 2025 hubo 720.
-Niños y niñas de menos de cinco años que fallecen por el llamado «síndrome de niño agredido»:
Son un conjunto de lesiones provocadas por un cuidador y que no tienen una explicación accidental. En el 2024 se dieron 14 casos y en los primeros seis meses del 2025 se contabilizaron 10.
«Son personas que sufren, por un tiempo determinado, agresiones de todo tipo hasta que mueren; lesiones graves que luego se detectan en las autopsias. Es por eso que el Ministerio Público sigue trabajando en la preocupación por instar a la población a que denuncie. No solamente a los vecinos y familiares que les constan estos hechos sino también a las funcionarias y funcionarios públicos», expresó Rocío De la O, fiscal adjunta.
La fiscal coordinadora, Floriberth Rodríguez, expuso dos casos de menores que murieron a manos de quienes debían protegerlos. Ambos ocurrieron en la provincia de Alajuela.
Este año una pequeña de nueve meses perdió la vida por desnutrición y en 2024 murió un niño de cinco años víctima de golpes.
Rodríguez explicó que, en el caso de la bebé, la hermana de dos años también estuvo en riesgo de morir. Por eso pidió a la ciudadanía que no guarde silencio ante estas situaciones.
«Abandonadas por sus padres pero también por una sociedad que cerró los ojos ante circunstancias que debieron haber llamado la atención», dijo.
La fiscal insistió en que dar aviso a las autoridades puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. Por eso es necesario reconocer algunas señales. Citó como ejemplo un menor que está en una casa vecina y cuando llegan por él se aferra a alguno de los anfitriones en lugar de irse contento con su papá o mamá.

La Fiscalía recordó que da capacitaciones a funcionarios de entidades públicas como centros educativos, hospitales y el PANI.





