Pilares de la propuesta de Gobierno de Nueva Generación tiene como uno de los ejes modificaciones en la Carta Magna para según el propósito generar más independencia en las decisiones y acciones
Uno de los aspectos que más llamó la atención de la presentación del plan país del Partido Nueva Generación y de su candidato Fernando Zamora es una reforma constitucional para extraer a la Sala Constitucional de la sombrilla del Poder Judicial.
Esas propuestas además constituye el planteamiento de que el Ministerio Público quede fuera también de la sombrilla del Poder Judicial, según se dice para garantizar que haya suficiente independencia entre las partes.
Zamora enfatiza que su idea no se sustenta en las propuestas de nadie más, esto al querer compararse su idea con lo contenido en un proyecto de ley que presentara la ahora diputada independiente, Gloria Navas en este cuatrienio.
«Que la Sala pase deje de ser Sala y pase a ser un Tribunal Constitucional independiente del poder judicial y el Ministerio Público. En ese sentido habría la necesidad básicamente de dos estrategias. Por el lado de la sala constitucional, pues sí, una reforma a la Constitución Política porque en este momento lo que concierne a la Sala Constitucional está establecido constitucionalmente, o sea, en el texto de nuestra Constitución y por lo tanto esa separación debería implicar partir del gobierno de la Administración Zamora Castellanos una reforma de la Constitución. En el caso del Ministerio Público, no. En el Ministerio Público bastaría una reforma legal», explicó el aspirante político.
Consultados dos especialistas del ámbito y derecho constitucional tal es el caso de Rubén Hernández y Fabián Silva ambos validan el planteamiento de Zamora.
Por el lado de Hernández, afirma que incluso desde su tésis de doctorado estaba presente la idea de que el tribunal constitucional estuviese fuera de la sombrilla del Poder Judicial.
Según apunta, más bien es necesario o urgente dar apoyo a la iniciativa que redactó la diputada Navas.
«Ya pasaron más de 30 años y ya la realidad nos indica que debe independizarse del Poder Judicial crearse como órgano Constitucional, como lo ha hecho en unas elecciones sobre la Contraloría General de la República con total independencia, no solo funcional, sino financiera, y en el caso del Ministerio Público tendría que irse también con el OIJ. ¿Por qué? Porque el OIJ es el brazo el brazo, digamos, investigativo y policíaco del Ministerio Público. Entonces, había que sustraer no solo el Ministerio Público, sino también al a la OIJ», explicó el veterano especialista del área.
Silva apunta que la reforma no es suficiente si no se logra garantizar que los magistrados se descontaminen de la politización de sus nombramientos.
«Pero creo que sería estéril la iniciativa si no se busca la manera o la forma de despolitizar los nombramientos de los magistrados de la Sala Constitucional y evitar lo que muchos señalaron en la historia de esos nombramientos, que el favor político impera y que por consiguiente ese favor político va a permanecer vinculado en el magistrado en sus resoluciones. Y por qué no también decir los señalamientos del Ministerio Público cuando se dijo que muchas de las decisiones que toman lo hacen al calor del escándalo mediático político y peor aún de acuerdo a algún grado de interferencia o de incidencia que puedan tener los magistrados de la Corte Suprema de Justicia en las decisiones que desarrolle el Ministerio Público», explicó su postura el especialista.
Ya en el recinto legislativo existen proyectos de esta índole, y con el respaldo de los propios magistrados constitucionales.





