Un reporte o denuncia puede ayudar a niños y niñas utilizados para pedir dinero en las calles como ocurrió en un caso atendido por la Policía Municipal de Escazú.
El Patronato Nacional de la Infancia (PANI) hace un llamado a la ciudadanía para que no sea indiferente con los casos de menores de edad que son utilizados con el fin de solicitar dinero en las calles; ya sea que los obligan a hacer la actividad o que son expuestos de manera inescrupulosa para provocar un impacto en las demás personas.
Recientemente, en Escazú, se descubrió a un sujeto que se hacía pasar por venezolano y utilizaba a un niño con el fin de obtener «ayudas» de conductores y transeúntes. Resultó ser un colombiano sin hijos, según el reporte policial.
Ante este panorama, es preciso hacer la diferencia con las familias nacionales o extranjeras que, debido situaciones económicas muy difíciles, deambulan por las calles en busca de dinero o comida. Hablamos de situaciones en las que no se exige a los pequeños pedir limosna, sin embargo, los adultos se ven obligados a andar con ellos en la vía pública.
El PANI tiene protocolos de atención para determinar si los menores están en peligro o si la familia solo requiere orientación y advertencias para no exponerlos a riesgos.
Existen personas que también se aprovechan de niños y niñas para pedir esas ayudas o los obligan a solicitarlas. Así quedó demostrado en el caso que dio a conocer, a inicios de octubre, la Policía Municipal de Escazú.
Los oficiales detuvieron al hombre que se hacía pasar por migrante venezolano y se encontraba acompañado por el pequeño. Presuntamente, pagó dinero a terceros para que le facilitaran al niño.
Los detalles los brindó, José Rodolfo Ibarra, jefe de comunicación policial. Escuche aquí el reporte:

El PANI informó que este hecho fue atendido por el Departamento de Atención y Respuesta Inmediata de San José-Central y el niño fue ubicado bajo protección institucional en un albergue.
En Costa Rica, la mendicidad (obligar a un menor a pedir limosnas) es una contravención; es decir, se trata de una falta o quebranto a disposiciones penales de menor gravedad que los delitos y, por ello, tiene sanciones leves como los días multa.
Cuando se reciben las denuncias o reportes, el PANI revisa si se han vulnerado derechos de los niños y niñas o si han sido víctimas de agresiones. En el caso de Escazú, el sujeto fue detenido como sospechoso de abuso sexual.
Además, dependiendo del caso, se podría abrir una investigación en la Fiscalía por el delito de trata de personas, es decir, por someter a los menores a este tipo de actividad con el fin de lucrar.
¿Cómo se atienden los casos?
La coordinadora del Departamento de Atención y Respuesta Inmediata de San José-Central del PANI, Anargerie Alvarado, explicó el proceso que se sigue cuando hay reportes de menores utilizados para pedir dinero.
La funcionaria del PANI también repasó cómo se abordan los casos de personas migrantes que solicitan dinero en la calle o hacen ventas ambulantes en compañía de niños y niñas.
Escuche aquí la entrevista completa:






