El presidente de la Comisión de Arbitraje de la Federación Costarricense de Fútbol, Enrique Osses, se refirió a una de las consultas más recurrentes en el fútbol nacional: la escasa cantidad de penales sancionados a favor del defensor morado Kendall Waston, pese a su constante presencia en el área rival.
Osses explicó que este tipo de jugadas suelen estar marcadas por un alto grado de subjetividad, especialmente cuando involucran futbolistas de gran contextura física. “Los jugadores de gran envergadura, corpulentos, altos y fuertes son difíciles de marcar. Todos los clubes tienen futbolistas con esas características, pero las faltas en el tren superior muchas veces son subjetivas”, señaló.
Según el jerarca arbitral, en acciones a balón detenido o disputas dentro del área, el tipo de marcaje también influye en la interpretación. “A un jugador como Kendall Waston no lo va a marcar nunca el lateral izquierdo, que suele ser el más pequeño del equipo. Normalmente lo toma el central o incluso otro delantero rival, alguien también de gran tamaño. En esa lucha de gigantes se generan pugnas de brazos y cuerpos que derivan en jugadas muy subjetivas sobre quién inicia el contacto”, explicó.
Osses añadió que uno de los principales retos para el arbitraje es determinar con claridad el origen de ese contacto. “Muchas veces falta objetividad para establecer quién inicia el roce, quién jala primero. Si el delantero o el defensa no está ejerciendo una fuerza evidente con las manos, se producen contactos que no siempre son sancionados como falta, porque resulta difícil identificar al infractor”, concluyó.
La explicación del presidente de la Comisión de Arbitraje pone sobre la mesa la complejidad de juzgar este tipo de acciones y abre nuevamente el debate sobre los criterios arbitrales en las disputas físicas dentro del área, especialmente cuando se trata de futbolistas con características dominantes en el juego aéreo.





