Expresidente de Nicaragua tomó por decisión personal exiliarse en Costa Rica como respaldo a sus hijos, de los cuales dos incluso cumplieron pena de prisión mientras eran perseguidos por el régimen de Ortega Murillo
En medio de la amargura porque la expresidente de Nicaragua Violeta Barrios de Chamorro tuvo que ser despedida en una tierra ajena a aquella a la que sirvió, y de la cual se vio obligada a salir, sus familiares y allegados brindaron un sentido último adiós.
El templo votivo del Sagrado Corazón de Jesús en el barrio Francisco Peralta reunió a varias figuras de la política nacional como los ex embajadores Eduardo Ulibarri y Juan José Echeverri; o expresidentes tal fue el caso de Oscar Arias y Luis Guillermo Solís.
Solís reflexionó sobre qué significó el último adiós a quién fuera la primera mujer electa como Mandataria en la historia de América Latina.
«Es un momento muy triste admitir que eso es así también para miles de compatriotas de doña Violeta, a quienes ella tanto quiso y que tienen que esperar a otro momento mejor para volver a su tierra. Yo vengo muy honrado de haber conocido a esta mujer extraordinaria, a quien todos los expresidentes costarricenses hemos honrado con comunicado conjunto, que demuestra la unidad de criterio sobre la vida y obra Doña Violeta que nos regaló a Centroamérica uno de los momentos más hermosos de su historia contemporánea», fue el breve mensaje del ex Mandatario entre 2014 y 2018.
Durante la ceremonia religiosa el presbítero español Miguel Aragón reflexionó sobre el papel de la mujer valiente y de carácter que fue Violeta Barrios de Chamorro.
«Quiero comentar destacando los valores de madre y mujer de doña Violeta que nos deja. Representa el corazón de una madre que supo integrar la unidad familiar superando las diferencias de sus hijos. Se convierte así en un ejemplo necesario para promover si queremos construir una Nicaragua del amor que venga el odio, el perdón, la confrontación y la reconciliación sincera venza las diferencias en una sociedad fuertemente dividida e históricamente confrontada por diferentes opciones y pensamiento.», fue parte del mensaje de la homilía del sacerdote que ofició la misa de las exequias.
Barrios murió a los 95 años en el exilio voluntario en Costa Rica, por segunda vez en su vida luego de que en 1957 viniese con su esposo Pedro Joaquín Chamorro a refugiarse de la dictadura Somocista.

Con un féretro de madera que portaba la bandera de su nación fue como ingresó y salió del templo votivo del Sagrado Corazón de Jesús
Sus hijos Carlos Fernando, Claudia Lucía y Cristiana estuvieron presentes en la ceremonia; el primero pronunció un sentido mensaje de recuerdo de la que fuera su madre.
«Tuvimos ese privilegio de poder acompañar a mi mamá en Costa Rica y conocemos en carne propia el dolor de patria y de la separación forzada de las familias. Hoy nos solidarizamos con todos los presos políticos que nunca pudieron ver a sus padres y madres cuando fallecieron. Nos solidarizamos con todos los exiliados que tampoco han podido estar con sus seres queridos cuando fallecen en Nicaragua. Y nos solidarizamos con todas las familias que se encuentran separadas por un acto de crueldad de los dictadores que han convertido a Nicaragua en un país de desterrados», manifestó el también periodista como su progenitor.
De personas en activo de la política nacional pudimos observar a la diputada socialcristiana Vanessa Castro; quién manifestó que el retorno a Nicaragua de los restos de la expresidente quedará sujeto a un retorno a la vida democrática del vecino país.
«Lo que más he oído y que me llegó hasta el alma y el corazón es que pues esperan que Nicaragua vuelva a ser una república para que regresen los restos de doña de doña Violeta regresen a Nicaragua a estar junto con su esposo. Eso creo que se debe ser un tema que marque mucho el pensamiento de su muerte, el hecho de que fuera largo de su país», declaró la legisladora.
A la celebración de despedida también se unió el cantautor Luis Enrique Mejía Godoy, y como elemento para nada despreciable no pudimos apreciar ningún funcionario del Gobierno que llegase a presentar honores a la ex Mandataria; cuyos restos como anunció su familia quedarán en Costa Rica hasta que Nicaragua vuelva a ser República.





