El asistente técnico de Guadalupe, Alfredo Morales, no pudo ocultar la desilusión de ir ganando 2-1 en tiempo de reposición para terminar perdiendo, 2-3 ante Pérez Zeledón, y así seguir anclado al fondo de la tabla junto a San Carlos.
“El trago es bien amargo, nos sentimos bien golpeados. Estamos conscientes de nuestros errores, que igual se vuelven repetitivos y es difícil”.
“Cuando las cosas no fluyen tan bien, hay molestia y queda esa sensación y las discusiones dentro del campo muestran como esa sensación, que no hay una solidez a lo interno, pero no, eso es normal y hay momentos para alzar la voz”.
“También aparece la frustración, son cosas que debemos mejorar y vamos mejorar”.
“La directiva debe tomar decisiones en cuanto a si vienen o no refuerzos”.





