- Analista advierte que el voto de los jóvenes será determinante para llevar a un candidato a segunda ronda.
La intención de voto muestra un escenario claro rumbo a las elecciones. El oficialismo lidera las mediciones y depende directamente del nivel de participación electoral. Un padrón con baja movilización fortalece al voto duro y acerca un triunfo en primera vuelta.
Iván Barrantes, analista político, señaló en Por Tres Razones que la correlación entre abstención y victoria oficialista es directa.
“Hay una tendencia, está sola en el primer lugar, y si hoy fuera la elección, gana en primera vuelta, es una realidad. ¿Por qué? Porque ante menor participación, el peso de ese voto duro está por arriba del 40 por 100”, afirmó, al explicar que una participación similar a la de hace cuatro años favorecería al oficialismo sin disputa.
El análisis también proyecta un escenario legislativo favorable para el partido de gobierno. Los números reflejan una consolidación de marca y una captura casi total del voto duro. Esto se traduce en una fracción amplia, aunque sin mayoría absoluta.
Barrantes detalla que el oficialismo se encuentra en su punto más sólido.
“Están en el mejor de los mundos, es lo que se llama capturar al 100 por 100 del voto duro. Gusta el gobierno, gusta el presidente, simpatizan con el partido, votan por su candidata, votan por sus diputados. Sectarismo total, 25, 30 por 100”, explicó, al advertir que el verdadero reto es crecer más allá de ese techo.
La clave para cambiar el escenario está en la participación juvenil. Este grupo representa una parte determinante del padrón, pero no se refleja en el voto efectivo. Su ausencia mantiene bajos los niveles de participación y consolida la ventaja oficialista.
“El único camino para subir la participación es que se incorporen los jóvenes a votar. Los jóvenes representan el 42 por 100 del padrón y apenas el 30 por 100 del voto válido, no votan”, señaló Barrantes.
Añadió que el desencanto domina a este sector y que, entre las opciones políticas actuales, “de todas esas candidaturas, creo que lo único que logra penetrar ahí es Ariel Robles”.
El análisis sugiere que la elección no se resolverá por nuevas adhesiones al oficialismo, sino por la capacidad de la oposición de movilizar a quienes hoy están fuera del sistema. Si la juventud permanece ausente, el resultado ya está escrito.





