Los candidatos Claudio Alpízar y Fernando Zamora critican la falta de liderazgo y alertan sobre presiones a las instituciones.
Tras la solicitud del Tribunal Supremo de Elecciones de levantarle la inmunidad al presidente de la República, para investigarlo por el supuesto delito de beligerancia política, la diputada oficialista Pilar Cisneros manifestó que no encuentra una razón lógica para esa petición.
Cisneros fue consultada sobre si el mandatario podría ser visto como una amenaza para la democracia y la institucionalidad. Aseguró que los cuestionamientos a las instituciones se han hecho con fundamento y que, a su criterio, el Tribunal lo que busca es poner fin a la carrera política del presidente.
“Nosotros hemos cuestionado la institucionalidad con razones. Un Poder Judicial que tiene 700 000 expedientes sin resolver no está cumpliendo con darnos justicia pronta y cumplida. Un Tribunal Supremo de Elecciones que se sesga hacia un lado, que pretende levantarle el fuero al presidente cuando puede perfectamente seguir haciendo su investigación. La única razón es que quieren terminar con la carrera política de la persona política más influyente que hay en este país que se llama Rodrigo Chaves Robles.”
En Noticias Columbia planteamos la misma pregunta a varios candidatos presidenciales: ¿Representa la propuesta de continuidad del rodriguismo una amenaza para la institucionalidad del país?
El candidato del Partido Esperanza Nacional, Claudio Alpízar, señaló que uno de los temas que más le preocupa son los ataques a la honorabilidad de las personas con fines, dijo, politiqueros.
“Más que la continuidad del chavismo, lo que me preocupa es que pueda aparecer algún candidato a la presidencia de la República cuestionando y siguiendo en la misma línea de la actual administración contra toda la institucionalidad costarricense. En vista de que algunas de nuestras instituciones son centenarias, y que nos han costado décadas llegar al nivel de democracia que tenemos, una democracia que es admirada a nivel mundial y que, lógicamente como toda obra humana, se puede perfeccionar en su estilo, en sus servicios, en su calidad, pero no es creyendo que hay que volver al punto cero cómo se puede mejorar la democracia costarricense. Otro riesgo que encuentro es el juego que se hace hoy en día con la honorabilidad de las personas con cuestionamientos injustificados solamente dentro del marco de la politiquería y del interés de la popularidad. Eso es lo que más me preocupa porque eso viene en detrimento de nuestra democracia y de la credibilidad del ciudadano con ella.”
Por su parte, el candidato del Partido Nueva Generación, Fernando Zamora, expresó su preocupación por la falta de liderazgo y por las llamadas argollas, que —asegura— ya se observan en el actual gobierno. Agregó que hay personas que representan intereses de terceros o de grupos económicos y que, aun así, ocupan cargos de elección popular.
“Todo partido político tiene derecho a que su gobierno sea reelecto. Lo que yo estoy en contra es de estas argollas que se están armando no solo ya en los partidos tradicionales, sino en este gobierno con figuras decorativas. Eso es lo que es peligroso para la democracia, gente que no tiene liderazgo por sí mismo, no tiene carácter ni criterio independiente por sí mismo sino que simplemente son figuras decorativas, que representan a terceros, entonces al final la representatividad ahí se ve alterada o adulterada. Lo vemos no solo con el partido de gobierno, lo vemos con liberación (PLN) en donde al que ponen es una persona sin mayor liderazgo, que es es el el hijo del socio de un expresidente, en el caso del PAC o ahora con un nuevo nombre, ponen a la esposa del expresidente también. En el caso de la unidad (PUSC), el primo de un expresidente, entonces al final lo que usted ve es simplemente que ya se pierde el verdadero sentido de liderazgo y simplemente son figuras decorativas para responder a intereses de otros, a intereses ajenos y que son normalmente intereses de grupos financieros, de grupos comerciales, de grupos empresariales que quieren seguir con una concentración monopólica del poder”, concluyó.





