- El expediente busca «brindar una alternativa accesible y económica» para el cuidado y medicina veterinaria.
La diputada de Liberación Nacional, Rosaura Méndez Gamboa, reconoce la necesidad de cambios dentro del proyecto de ley “Creación de Clínicas Veterinarias Estatales” (expediente 25141).
La intención de modificaciones se da luego de que el Colegio de Profesionales en Medicina Veterinaria expresara su desacuerdo con puntos técnicos del expediente.
«Para mí, cuando uno presenta un proyecto, cualquier indicación, cuestionamiento, recomendación que se haga desde los colegios profesionales, hay que tomarlos en consideración. Por eso estamos revisando cada uno de los criterios que nos hacen y los señalamientos para poder robustecer, fortalecer, el proyecto que hemos presentado. Vamos a llamarlos a una mesa de trabajo para tratar de depurar este proyecto y que sea una realidad en los próximos meses», declaró la diputada.
El Colegio de Profesionales en Medicina Veterinaria señaló su descontento con la atribución de las clínicas a SENASA, la falta de reconocimiento de la veterinaria como práctica médica y el uso de términos no científicos como “razas menores”. También criticaron el uso de un impuesto del 10% a productos de mascotas para el financiamiento del proyecto.
«Pretender encarecer con un impuesto adicional productos que son de alto consumo por parte de los demás tutores para tratar de solventar la necesidad económica de otro sector de la población podría representar un riesgo para la salud de las mascotas porque podrían haber tutores que ante este encarecimiento de estos productos prefieran priorizar necesidades básicas como la alimentación y empiecen a dejar de lado otras como la atención en la medicina preventiva», señaló la presidente del Colegio, Silvia Coto.
Adicionalmente, la doctora Coto expresó preocupación por la insuficiencia de los impuestos para recaudar fondos para el proyecto y la forma en la que se garantizará que los recursos lleguen efectivamente a su destino.
«Lo de los impuestos también es una propuesta que estamos haciendo, podríamos valorarle y buscar fuentes de financiamiento de otros destinos, pero en realidad lo que estamos estamos planteando en este momento es que sobre todo sea a los artículos de lujo, no como a la canasta básica, podríamos decir, de todo lo que tiene que ver con los animales pequeños de este país», explicó Rosaura Méndez.
El primera versión del proyecto indica que el impuesto será “sobre el precio de venta de todos aquellos productos para mascotas, como alimentos, desparasitantes, cepillos, champú y accesorios”.
«Tener una mascota no es un derecho, es una responsabilidad y que la legislación costarricense ya establece con claridad cuáles son las responsabilidades de los tutores o dueños de mascotas. Así que si no tenemos la solvencia económica para poder hacerle frente a estas responsabilidades ya estipuladas en la ley, lo que deberíamos hacer es valorar si realmente estamos en un momento en el que podemos o no tener una mascota», declaró la doctora Silvia Coto.





