Costa Rica celebra, cada 22 de noviembre desde 1915, el Día de la Persona Educadora.
Este 22 de noviembre se celebra el Día de la Persona Educadora, una fecha fijada desde 1915 “para resaltar el aporte de quienes contribuyen al progreso del país, con su valioso trabajo, esfuerzo y entrega”.
Consultada por Columbia, la vicedecana del Centro de Investigación y Docencia en Educación (CIDE) de la Universidad Nacional, Susana Jiménez, se refirió a algunos de los desafíos que, a su criterio, enfrentan los educadores.
“Levantamos la voz en nombre de todas las personas docentes que sostienen la educación costarricense en cada aula del país, en todos los niveles y modalidades del sistema educativo, lo hacemos porque creemos que necesitamos reconocer su aporte, exigir mejores condiciones para su labor”, comentó.
Según la experta, los informes del Estado de la Educación han sido contundentes con respecto a las “condiciones laborales del gremio, que se han visto afectadas por la ineficiencia, sobrecargas administrativas, falta de acompañamiento pedagógico, infraestructura insuficiente y espacios de trabajo que no favorecen la innovación pedagógica ni el bienestar de las personas docentes ni del estudiantado”.
“También han advertido sobre la urgencia de apoyar al profesorado conforme información continua pertinente, con un clima organizacional sano, con un tiempo efectivo para planificar, para colaborar, para reflexionar sobre la práctica”, agregó.
A criterio de la especialista, una transformación educativa no es posible si no se atienden estas advertencias, “porque la calidad del sistema educativo depende en gran medida de la dignidad con la que tratamos a quienes educan”.
Jiménez también recordó al Benemérito de la Patria, Mauro Fernández Acuña, maestro de profesión, con un llamado a reconocer a las personas que trabajan en las aulas.
“Hoy necesitamos redignificar y resignificar la profesión docente, porque en este momento hay discursos que trivializan el conocimiento, que desvalorizan la cultura, que fragmentan la convivenci, y creemos entonces que ser educador o educadora desde siempre ha implicado sostener la lectura, el pensamiento crítico, la curiosidad, la reflexión y necesitamos personas sensibles socialmente con capacidad de comprender que tenemos un mundo que es muy diverso, por eso queremos reconocer a quienes hacen patria de las aulas”, expresó la vicedecana.
Jiménez lamentó que la excelencia en el gremio se vea afectada por factores como presiones administrativas, temor a sanciones, salarios insuficientes y falta de desarrollo profesional.
“Si necesitamos mejores educadores y educadoras, también necesitamos construir una mejor sociedad, una sociedad más informada, más respetuosa, más involucrada en los procesos educativos, porque el asunto que se nos ha olvidado es que la educación no es solo responsabilidad de la persona docente, sino que es un proyecto colectivo y nacional, educar es sembrar futuro”, concluyó.





