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Jurguens Montenegro: El talento nacido en barrio marginal que casi deja la Liga por falta de dinero para los pases

 
Nacido en un barrio marginal en Chacarita de Puntarenas, Montenegro vivió en medio de la extrema pobreza, una realidad que incrementó sus ganas de surgir. En la Liga lo describen como un trabajador incansable, que entrena mucho y se queja poco. En una ocasión, estuvo a punto de dejar el club.   
 
En aquel entonces, la Liga no tenía CAR (Centro de Alto Rendimiento), y los mejores talentos de liga menor eran becados por un grupo de personas conocidas en el club como 'padrinos', encargados de contribuir con los gastos del joven y así sostenerlo durante su etapa formativa.
 
Con la ayuda de los padrinos, la Liga colocaba a los prospectos de escasos recursos o zonas lejanas en residencias de vecinos de Alajuela, que los acogían y alimentaban, mientras el prospecto se enfocaba en jugar.
 
Los padrinos eran escasos y no había dinero para mantener a todos los juveniles, así que los técnicos tenían la difícil tarea de 'apostar' por aquellos muchachos que consideraban más prometedores para brindarles esta beca.
 
Mauricio Montero recuerda que, en una ocasión, preguntó por Jurguens Montenegro, un joven nacido en un barrio marginal en Chacarita de Puntarenas que había sido reclutado en Juegos Nacionales.
 
El encargado del área administrativa, Marvin Vega, le contó que, por recomendación de otros entrenadores del equipo que no lo consideraban tan prometedor, estaban pensando en cesarlo del equipo.
 
 
 
'Chunche', quien fue el que recibió al juvenil cuando llegó al club a sus 17 años, se opuso a la salida del porteño con un argumento claro: "Jurguens entrena como si cada práctica fuera el último partido de su vida".
 
"Él era como una esponja, todo lo que dicen lo acata. Siempre se quedaba entrenando por aparte, hacía diagonales solo y desde que estaba conmigo me pedía trabajar definición y movimientos", contó Montero.  
 
El técnico convenció a la Liga de mantenerle la beca, pues el prospecto no tenía las condiciones para pagar los pases de bus y asistir a las prácticas.
 
Nacido en el barrio Fray Casiano de Madriz, en Chacarita de Puntarenas, Montenegro ya se había ausentado en otras ocasiones de los entrenamientos por falta de recursos para financiar el transporte.
 
En una ocasión, un trabajador social y un sicólogo del equipo visitaron su casa y se dieron cuenta de las limitantes económicas del futbolista, quien vivía en pobreza extrema, y además su padre sufría de alcoholismo.
 
 
Montero cree que las dificultades incrementaron el hambre del joven por surgir; trabajaba más que el resto y aprendía más rápido que los demás.
 
Incluso, cuando la Liga optó por prestarlo a Jicaral, el delantero estaba dispuesto a quedarse en el equipo y pelear con tres artilleros consolidados
 
"En ese momento estaban Róger Rojas, Jonathan McDonald y Jonathan Moya y él decía, 'no me manden a Jicaral, que yo les voy a pelear el puesto'. Esa es su ventaja, siempre quiere demostrar que puede", añadió Montero.
 
Desde que llegó al club fue así. Lo reclutó el visor y entrenador, Enrique 'Kike' Vásquez, previo a una participación en Juegos Nacionales con Puntarenas.
 
 
El muchacho asistió a una prueba con la Liga, Montero lo observó y de inmediato le pidió incorporarse al equipo. El joven le solicitó un permiso al entrenador para asistir a las justas.
 
La idea de Jurguens era disputar los Juego Nacionales y luego incorporarse al club rojinegro.
 
Así pasó, el futbolista finalizó el torneo, en el que marcó siete goles y culminó como máximo romperredes de su equipo.
 
Tras el evento, recibió algunas ofertas de otros equipos, pero al final decidió quedarse en la Liga, que al poco tiempo lo subió a su alto rendimiento.
 
Quienes lo conocen lo describen como un joven muy humilde, sincero y con los pies en la tierra. Entrena como pocos y corre hasta el final en cada partido.
 
"Él es así como usted lo ve, sobre todo muy agradecido, las personas que sufrimos en el crecimiento, agradecemos mucho lo que nos den. Uno es muy agradecido, uno no va y pide, sino que lo que den, uno lo agradece de corazón, he tenido muchos jugadores que pasan por la mano de uno, y cuando vuelven a la Primera ni lo vuelven a ver a uno. Él es todo lo contrario, se acerca a la malla para preguntarme por mi familia", explicó Montero.
 
Después de un breve paso por Cartaginés y Jicaral, el joven regresó al equipo para asumir un papel protagónico.
 
Es Jurguens Montenegro, porteño de 20 años, hoy parte del once de la Liga que podría levantar la Copa 30 el próximo domingo.  
 
Sky Costa Rica