Fue el pasado 29 de enero que el Gobierno eliminó el “Programa de Estudio de Afectividad y Sexualidad Integral” y el “Protocolo de Atención del Bullying contra Población LGBTQIA+”.
Desde el movimiento señalan que estas medidas han generado afectaciones en cuanto al acceso a educación sexual en poblaciones de menores de edad.
Según Janekeith Durán, de estrategia jurídica e incidencia de Acceder, las decisiones del Gobierno van en perjuicio de los derechos humanos de la niñez y adolescencia costarricense.
«Estas decisiones se tomaron sin criterios técnicos, porque más bien los criterios técnicos señalan que este tipo de acciones y documentos por parte del Estado más bien son necesarias. Cuando hablamos de educación sexual integral, por ejemplo, gracias al programa, el embarazo adolescente se ha reducido en más de la mitad. También tenemos que en los programas de educación sexual integral se enseña sobre violencia intrafamiliar, se lo enseña a niños y niñas, cómo identificar situaciones de abuso y acoso sexual, entonces quitarle estas herramientas a la niñez y adolescencia para identificar cuestiones de abuso y violencia sexual es especialmente grave. Temas de, por ejemplo, la educación sexual integral es en sí misma un derecho humano, pero también es muy importante en términos de otros derechos humanos como a vivir sin violencia, tener acceso a información científica y veraz, tener acceso a educación en términos de salud sexual y reproductiva. Entonces, el impacto que puede tener la educación sexual integral en las vidas de la niñez y adolescencia es muy importante», detalló Durán.
El representante de Acceder se refirió a las razones de elevar esta denuncia ante la ONU.
Según Durán, se ha evidenciado una contradicción del Gobierno en sus presentaciones para defender el trabajo en materia de derechos humanos.
«El mismo Estado costarricense ha reportado ante Naciones Unidas, en el marco del examen periódico universal sobre derechos humanos que, por ejemplo, el programa de efectividad y sexualidad ha sido uno de los mayores avances de la década en términos de educación. También, el Estado ha mencionado como un logro del Estado, no de un gobierno, sino de todo Costa Rica, el tener también protocolos especializados para atender el bullying contra las personas LGBTIQ+. Entonces, por un lado tenemos al Estado el año pasado, entre agosto y noviembre, reportando esas cuestiones como logros del Estado costarricense, la sociedad costarricense como un todo y unos meses después eliminándolos. Entonces, la principal lógica de denunciar ante Naciones Unidas esto es denunciar la incongruencia del gobierno actual de retroceder en esos logros que hemos tenido como sociedad», indicó el representante de Acceder.
El vocero de la organización indicó que la denuncia presentada ante la ONU no es una medida aislada, sino que forma parte de una serie de acciones que están tomando ante la decisión del Poder Ejecutivo.
«Se han presentado recursos de amparo por parte de familias sobre la eliminación de ambos, del protocolo y del programa de afectividad y sexualidad. Sobre esos amparos se han presentado por parte de familias y algunas organizaciones han presentado ciertos criterios más técnicos desde un enfoque más técnico de derechos humanos que se presentaron a través de coadyuvancias. Esto es en el plano de la Sala Constitucional. También se han presentado algunas acciones con la Defensoría de los Habitantes para que tenga en cuenta determinados criterios técnicos sobre temas de educación sexual integral para sus labores habituales de vigilancia y defensa de los intereses de la población, en este caso especialmente de niñez y adolescencia. Entonces, estamos con varias acciones simultáneas. Esta denuncia ante Naciones Unidas es una más de las acciones», agregó Durán.
Fue el pasado 29 de enero, durante la conferencia de prensa del Gobierno, que la entonces jerarca del MEP, Anna Katharina Müller, se refirió a los cambios en los programas de educación sexual.
Desde el Poder Ejecutivo, afirmaron que los manuales contaban con contenidos que no eran aptos para la edad de los estudiantes, ya que su enfoque era el erotismo.
Müller mencionó que la mayoría de padres estaban en desacuerdo con dichos programas.
«No eliminamos la educación sexual, lo que eliminamos fueron los manuales de erotismo. Eso no corresponde ser enseñado en la escuela. Muchas familias y muchos docentes ya nos habían dicho del problema que tenían para poder estar enviando a los chicos. Es un hecho que solo tres de cada 10 familias enviaban a los hijos a esta asignatura, prácticamente no se estaba dando», afirmó Müller en esa oportunidad.
Quisimos conocer la posición del MEP sobre la denuncia; sin embargo, no hubo respuesta al cierre de edición.





