Domingo de locura, épica e historia pura en el Autodromo Nazionale di Monza. El italiano Andrea Kimi Antonelli firmó una actuación memorable tras remontar desde la 19ª posición de la parrilla para llevarse la victoria en el Gran Premio de Italia. Con este triunfo, se convirtió en el primer piloto italiano en ganar en Monza desde Ludovico Scarfiotti en 1966.
La jornada era difícil, debido al cambio de piezas que obligó a Mercedes a tomar la penalización que envió a su piloto a la penúltima fila de salida. Sin embargo, la carrera dio un giro drástico en la vuelta 2 con un fuerte accidente de Charles Leclerc en la curva Parabólica, el cual obligó a desplegar la bandera roja.
Tras la reanudación, el ritmo de Antonelli fue incansable. Aprovechando al máximo el potencial de su W17 y una arriesgada estrategia de paradas potenciada por un Virtual Safety Car, recortó distancias a ritmo de vuelta rápida.
A falta de tres giros para el final, consumó el rebase sobre su compañero de equipo George Russell para desatar la locura de los presentes en el circuito.
Este resultado consolida aún más su liderato en el Campeonato Mundial de Pilotos, ampliando su ventaja sobre George Russell a 66 puntos en la tabla general.





