Según un estudio de la Universidad Nacional, el 87% de los habitantes en el país consideran que esta tecnología debe ser regulada.
La gran mayoría de los costarricenses señaló estar de acuerdo con aplicar regulaciones al uso de la inteligencia artificial en el país.
Así se desprende de un estudio llamado “Percepción de la población costarricense y residente en el país sobre ciencia, tecnología e innovación”, realizado por el Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo) y la Escuela de Sociología de la Universidad Nacional (UNA).
En el informe destacan que es un 87% de los encuestados quienes consideran que sí debe regularse.
La vicerrectora de Docencia de la UNA, Marta Hernández, detalló que menos de la mitad de las personas han utilizado estas herramientas.
«Nos preguntamos, y que esto es un un debate vigente y con gran auge en todos los ámbitos, sobre el uso y la regulación de la inteligencia artificial. Ahí les preguntamos, primero, ¿Las han utilizado? ¿Han utilizado algunas aplicaciones con base en inteligencia artificial? La mayoría de las personas dijeron que no, aún cuando hay un porcentaje importante que dijo que sí, el 42%. Profundizamos un poco más. Si a las personas que dijeron que sí, planteamos que cuáles son las aplicaciones que han utilizado. En realidad, plantearon muchísimas, pero las que más se ve que se usaron fue son las de los asistentes virtuales y los chatbots. Hay algunas otras también como aplicaciones y plataformas de usos específicos o plataformas de comunicación y redes sociales, pero fundamentalmente son las de que tienen funciones de asistentes virtuales y chatbots», explicó la académica.
El informático y exministro de Ciencia y Tecnología, Luis Adrián Salazar, indicó que una eventual regulación a la inteligencia artificial se debe ser cautelosos.
Además, señaló que el ritmo al cual avanzan las herramientas tecnológicas es difícil que sea alcanzado por una regulación.
«Es evidente que la inteligencia artificial se ha masificado cada vez más, pero ha tenido un efecto igual que otras tecnologías, que en algún momento las redes sociales, que en algún momento las plataformas de mensajería de texto con una diversidad muy grande, que es una tecnología que aprende por sí misma e incluso tiene capacidades de autonomía para poder tomar algunas acciones.
En cuanto al tema de regulación, en eso hay que ser muy cauto en función de saber qué regular, cómo regularlo, cómo aplicar esa regulación, si esa regulación es operativa y además de eso que lo que se regula hoy, pues puede que no exista mañana porque el avance tecnológico es tan rápido que podría darse una situación donde regulamos algo hoy y mañana es completamente diferente. Hablábamos hace 2 años de chatbots de inteligencia artificial, hoy estamos hablando de agentes de inteligencia artificial y eso cambia sustantivamente la situación. Yo creo que ahí tenemos que generar un marco que sea normativo en función de proteger las garantías, los derechos de las personas, evitar sesgos, evitar que haya discriminación, que haya seguimiento de personas.
Es un tema que debe de discutirse ineludiblemente por un grupo interdisciplinario donde haya expertos en protección de datos, abogados, expertos en tecnología. Entonces sí, la inteligencia artificial llegó para quedarse. Costa Rica es un país que tiene una amplia penetración de telefonía móvil y mucha gente accede a internet por ahí y tiene un comportamiento muy parecido en términos funcionales con el WhatsApp, digamos que es la misma sensación de interacción, lo único es que no se está interactuando con un ser humano, sino con una máquina que cada vez genera más conocimiento», afirmó el experto.
Proyecto en el Plenario
Desde la Asamblea Legislativa ya surgió un proyecto de ley cuyo objetivo es regular la inteligencia artificial y que fue realizado con el ChatGPT.
La iniciativa, presentada por la diputada del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Vanessa Castro, sigue en corriente legislativa, según relató la congresista.
«La inteligencia artificial llegó para quedarse, al igual que muchos otros cambios tecnológicos contra los que no hemos podido realmente luchar, sino que llegan y lo que hay que hacer es tener claro que debemos controlarlo, no que nos controlen y que tenemos que aprovecharlo definitivamente para beneficio de la persona y para el desarrollo de los hombres y las mujeres, no solo en el mundo y especialmente en nuestro país Costa Rica, que nunca hemos tenido miedo a los cambios en materia tecnológica, hacerle frente y regularlo lo más pronto posible.
Una ley marco básica que nos permita sentar las bases de algunos otros temas importantes como la educación y la inteligencia artificial, la pobreza y la inteligencia artificial y muchas otras cosas más; por supuesto, porque es un tema que pasa transversal por todo, por realmente todas las industrias», mencionó la socialcristiana.
La propuesta había sido también firmada por el diputado oficialista Manuel Morales; sin embargo, el legislador ahora duda de la regulación a la inteligencia artificial.
«Aunque en su momento apoyé la idea de regularla, hoy considero que una regulación estricta podría frenar la innovación y el desarrollo tecnológico en Costa Rica. La inteligencia artificial está avanzando de forma rápida y lo que necesitamos son orientaciones claras, buenas prácticas y capacitación que permitan aprovechar sus beneficios sin frenar la creatividad ni el emprendimiento. Entonces, en ese sentido, el enfoque correcto no es prohibir ni restringir de manera rígida, sino guiar su uso responsable, proteger la privacidad y los derechos de los ciudadanos y garantizar que esta tecnología sirva al desarrollo económico y social del país. La IA es una gran oportunidad y nuestra prioridad es integrarla de manera segura y estratégica, sin frenar su potencial», destacó el oficialista.





