El Cide de la UNA señala preocupaciones sobre aprendizajes, infraestructura, convivencia escolar y condiciones laborales docentes.
El Decanato del Centro de Investigación y Docencia en Educación (Cide) de la Universidad Nacional (UNA) dio a conocer sus expectativas, preocupaciones y llamados estratégicos ante el inicio del curso lectivo 2026.
El pronunciamiento se da en un contexto marcado por rezagos persistentes en los aprendizajes, debilidades en la infraestructura educativa, tensiones en la convivencia escolar, condiciones laborales deficientes del personal docente y afectaciones a la salud mental de las comunidades educativas, según afirman desde el Cide..
De acuerdo con el análisis del centro, Costa Rica cerró el año 2025 con múltiples evidencias de problemas estructurales en el sistema educativo, los cuales inciden de forma directa en la calidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje y requieren decisiones de política pública con visión de largo plazo.
Ante este escenario, el decanato indicó que asume el inicio del curso lectivo 2026 desde una postura de esperanza crítica y compromiso ético, y señaló que el nuevo año lectivo debe constituirse en un punto de inflexión para avanzar en la transformación del sistema educativo.
Medidas
Como una medida relevante, el Cide destacó la implementación de dos semanas completas y obligatorias de capacitación para todo el personal educativo, programadas del 9 al 20 de febrero, previo al ingreso del estudiantado a las aulas el 23 de febrero.
De acuerdo con el decanato, esta decisión responde a un principio pedagógico central que vincula la calidad educativa con el fortalecimiento del perfil docente y con la existencia de condiciones institucionales para la actualización profesional.
El centro recordó que esta medida contribuye a consolidar la formación continua como una política pública estructural y citó alertas de la Contraloría General de la República, que señaló que entre 2021 y 2023 una proporción significativa del personal docente reportó menos de 10 horas anuales de capacitación.
También se evidenció una brecha entre zonas urbanas y rurales, con menor participación y menos horas de formación en centros educativos rurales, lo que limita las posibilidades de mejora pedagógica en territorios con mayores condiciones de vulnerabilidad.
El Cide también expresó su expectativa ante la aplicación de los nuevos lineamientos sobre presentación personal en los centros educativos, y subrayó la importancia de que estas disposiciones favorezcan la convivencia escolar y eviten enfoques sancionatorios o excluyentes, en un contexto de aumento de tensiones asociadas con la salud mental.
En cuanto a los anuncios sobre la restricción del uso de dispositivos electrónicos, particularmente teléfonos celulares, el centro señaló la necesidad de una discusión pedagógica profunda que considere niveles educativos, edades y contextos institucionales.





