Hasta este lunes, el Ministerio de Educación Pública (MEP) mantiene cuatro centros educativos de la Dirección Regional de Educación de Guápiles con suspensión de lecciones.
¿Cómo se garantiza la continuidad de la educación en estudiantes que viven en sectores afectados por las lluvias?
Hasta este lunes, el Ministerio de Educación Pública (MEP) mantenía cuatro centros educativos de la Dirección Regional de Educación de Guápiles con suspensión de lecciones.
La medida ha incidido en más de 800 centros educativos desde el pasado 17 de agosto a la fecha, debido a las fuertes lluvias y sus consecuencias en lugares como Turrialba, Sarapiquí, Limón, Sulá, Guápiles, San Carlos y la Zona Norte.
En conversación con Columbia, la viceministra académica del MEP, María Alexandra Ulate, explicó cómo se garantiza la continuidad del proceso educativo de estos estudiantes.
“Nosotros tenemos algo que llamamos política de educación híbrida, dentro de esa política un protocolo para actuación en casos de emergencia, los directores de cada centro educativo deben llenar ese formulario, pasarlo a su supervisión para que lo firme, el supervisor al director regional y así habilitamos la educación híbrida, ¿qué significa esto? Momentos a distancia donde se mandan guías de trabajo autónomo, se pueden conectar los niños que tienen algún dispositivo a internet y dar algunas clases sincrónicas o asincrónicas, todo esto para tratar de perder la menos cantidad de lecciones posibles”, detalló.
La recuperación de conocimientos y el seguimiento al aprendizaje depende, en primera instancia, de los docentes.
El exministro de Educación, Leonardo Garnier, indicó a Columbia que en estos casos hay coordinación con las direcciones regionales.
“El trabajo es cómo recuperar el tiempo de clase, ver cuáles fueron los temas que no se cubrieron, de esos temas cuáles son claves para seguir adelante, porque muchas veces de todo el contenido que se está estudiando en un curso hay cosas que son imprescindibles para lo que sigue, hay otras cosas que si se ven o no se ven no es tan grave; la responsabilidad primaria está en el docente, es la persona que está con sus alumnos, que sabe, porque no necesariamente todos los estudiantes sufrieron el mismo problema, no todos se retrasaron igual, entonces cómo darles el apoyo que se requiera depende del docente, pero los supervisores y las direcciones regionales también tienen que estar alerta y ver en qué momento se necesitaría un apoyo adicional de oficinas centrales”, indicó.
La exdirectora de Infraestructura Educativa del MEP, la arquitecta Catalina Salas, explicó que los cierres de los centros educativos se basan en planes de gestión de riesgo y de respuesta a emergencias según las condiciones de la institución.
Posterior a los eventos, se siguen una serie de pasos para verificar los daños y tomar decisiones, según amplió la exjerarca.
“En casos muy específicos, donde la emergencia es inclusive considerada dentro de un decreto de emergencia por la Comisión Nacional, va a quedar la institución reportada en ese decreto, y eso le puede permitir la reparación de esa infraestructura que se vio comprometida producto de la emergencia de una manera un poco más ágil”, expresó.





