La eliminación del Tope Nacional y la reorganización de eventos emblemáticos reabrieron el debate sobre el rumbo de las tradiciones culturales en San José y el uso de los recursos públicos.
El alcalde de San José, Diego Miranda, ha centrado su primer año y medio de gestión en impulsar nuevas tradiciones y renovar las actividades culturales de la capital, marcando distancia con la administración anterior, que se mantuvo por más de tres décadas al frente del municipio.
Según ha señalado el jerarca josefino, los cambios responden a la necesidad de llegar a todos los habitantes del cantón y, además, a una política de reducción de costos, ya que en años anteriores se destinaban importantes sumas de dinero a actividades que —a su criterio— no generaban resultados positivos para la población.
Críticas al Tope Nacional y justificación municipal
Previo al concierto realizado el domingo 28 de diciembre en el Parque Metropolitano La Sabana, Miranda publicó un video en sus redes sociales en el que se refirió directamente al Tope Nacional, una de las tradiciones más arraigadas del país.
En su mensaje, el alcalde señaló que se trata de una actividad “anticuada” y de carácter elitista, en la que —según indicó— personas con mayores recursos exhiben su riqueza, por lo que la Municipalidad decidió ofrecer alternativas más acordes con la idiosincrasia actual del país.
“Nosotros hemos decidido cambiar tradiciones como, por ejemplo, el tope, que es una actividad bastante anticuada donde mucha gente que tiene más acceso a recursos exhibe sus riquezas”, afirmó Miranda, quien insistió en que se están promoviendo nuevas opciones culturales y recreativas para las familias josefinas.
Johnny Araya cuestiona declaraciones del actual alcalde
Ante estas afirmaciones, el exalcalde de San José, Johnny Araya, aseguró a Noticias Columbia que las palabras de Miranda evidencian un desconocimiento del significado cultural del Tope Nacional y calificó su eliminación como una mala decisión.
Araya rechazó que se trate de un evento elitista y sostuvo que en los topes participan miles de caballistas humildes y trabajadores, en su mayoría de clase media y baja. Además, defendió la tradición como una de las más antiguas y representativas del país.
“Decir que es anticuado resulta ofensivo para una de las tradiciones más arraigadas del pueblo costarricense. Los topes existen desde hace cientos de años y van a seguir existiendo”, manifestó el exjerarca.
Cuestionamientos a otros cambios en actividades tradicionales
El exalcalde también criticó otras decisiones de la actual administración, como el traslado del Festival de la Luz al Parque Metropolitano La Sabana, calificándolo como un fracaso y una “ocurrencia”.
Según Araya, el Festival de la Luz pierde su esencia fuera del centro de San José, al dejar de recorrer calles emblemáticas como el Paseo Colón y la avenida Segunda, completamente iluminadas y llenas de público, situación que —afirmó— no se replicó en La Sabana.
Miranda responde y defiende nueva política cultural
En respuesta a los señalamientos, el alcalde Diego Miranda aseguró que las críticas provienen de sectores a los que les incomoda que durante diciembre se hayan desarrollado actividades de gran magnitud en la capital.
El jerarca afirmó que su administración impulsa una política pública orientada a democratizar el ocio y la recreación, y destacó el concierto del 28 de diciembre, que congregó a más de 65 mil personas de manera ordenada y segura.
Miranda resaltó imágenes de familias disfrutando juntas, niños jugando y personas compartiendo alimentos llevados desde sus hogares, como muestra del éxito de la nueva visión cultural que impulsa la Municipalidad de San José.
Balance de actividades y uso de recursos públicos
El alcalde también defendió mejoras al Festival de la Luz y el apoyo presupuestario a actividades como la Semana Santa, aunque reconoció que aún existen aspectos por perfeccionar.
Finalmente, subrayó que la diferencia con administraciones anteriores radica en el uso de los recursos públicos, ya que —según indicó— ahora no se destinan fondos municipales a actividades que deben organizarse de manera privada.





