La advertencia apunta a tomar decisiones inmediatas para evitar un colapso ambiental y operativo.
El Ministerio de Salud advirtió que Costa Rica enfrenta una crisis nacional por la incorrecta disposición final de los residuos. Según la institución, los principales rellenos sanitarios del país están llegando al límite de su capacidad, lo que pone en riesgo el manejo adecuado de la basura en los próximos meses.
Por ejemplo, el Parque de Tecnología Ambiental Uruka, ubicado en La Carpio, cuenta con una vida útil de aproximadamente cuatro meses. Esto significa que podría cerrar entre abril y mayo del 2026. Por su parte, el Parque de Tecnología Ambiental Aczarrí, en Aserrí, tiene una vida útil cercana a los diez meses y su cierre se proyecta para setiembre del 2026.
La jerarca de Salud, Mary Munive, señaló que esta situación obliga a trasladar residuos a largas distancias, incluso más de 300 kilómetros hasta Limón, lo que genera costos económicos, operativos y ambientales.
De igual manera, afirmó que esto acorta la vida útil de los botaderos de basura ubicados afuera del Gran Área Metropolitana.
«En un año, aproximadamente, o menos de un año, no vamos a tener a dónde depositar los residuos sólidos a nivel de la Gran Área Metropolitana. Eso nos deja en un problema bastante grande, porque en la GAM se produce más del 60% de toda la basura del país. Ahí es donde, si se dan cuenta, ya empezó el efecto domino. El efecto domino, ¿Qué es? Que al irse agotando lo de la GAM y la cantidad que se producen toneladas para ingresar cada día a estos rellenos sanitarios, cuando esto se desvía a alguno de los otros rellenos periféricos, se va acortando la vida útil. Entonces, quiero que observen, por ejemplo, Montes de Oro, estaba en 9.4 años y ahora 8.1 años (su vida útil). El de San Carlos, que tenía 8 años y ahora ahora 2.7 años. Así paulatinamente todos en la periferia porque lo que ellos reciben es mínimo. ¿Qué va a comparar usted a 100, 120, 200 toneladas por día a las miles de toneladas que recibe, por ejemplo, El Huazo o Tecnoambiente?», afirmó la ministra.
Desde el Ministerio recordaron que se han presentado dos proyectos de ley para solucionar el problema de la disposición de la basura. Sin embargo, según Salud, uno de estos fue modificado en el Congreso y se alejó de la solución que el país necesita.
Ante este panorama, una segunda iniciativa pretende impulsar la valorización energética de los residuos mediante tecnologías sostenibles, como la biodigestión, que permita reducir la fracción orgánica producida en la Gran Área Metropolitana, tal como detalló Munive.
«Esto desde abril del 2024 se les dijo que iba a suceder. Se presentaron proyectos de ley. Este proyecto de ley, el 24.251 para poder dar apertura mediante el uso del suelo a otros lugares y así bajar la presión con el fin de ir generando espacio nuevas tecnologías, pues nuevamente desvirtuaron el espíritu de ese proyecto y 15 alcaldes nos apoyaron en poder, de alguna forma, volver a traerlo al espíritu original. Nuevamente, se está sentado en una mesa técnica, se va a volver a insistir en eso, pero como ustedes vieron las prioridades cambiaron completamente.
¿Por qué? Porque ahora lo que ocupamos son proyectos y tecnologías que respondan a la necesidad de ya poder tener un lugar a donde depositar la basura. Ahí sale el otro proyecto, el 25.271, que lo que va a hacer es procesar al menos 800 toneladas de la materia orgánica que produce la GAM de estos grandes productores; hospitales, restaurantes, todo lo de las áreas del agricultor y todo esto que pesa un montón, que se bota, que produce malos olores, lixiviados y que de alguna otra forma, bien gestionado, más bien nos va a dar electricidad», afirmó la jerarca.
Finalmente, la presidenta ejecutiva del Instituto de Fomento y Asesoría Municipal (IFAM), Marlen Luna, afirmó que es fundamental establecer una separación en el manejo de los desechos sólidos.
Además, hizo un llamado a la población y a las autoridades locales.
«No pueden seguir yendo a los rellenos sanitarios todos los desechos de nuestras casas. Necesitamos separar, sacar lo valorizable, sacar lo reciclable y sacar aquello que definitivamente no tiene otra alternativa, ya sea la bolsita que botamos diariamente de basura o dos veces por semana, que es la recolección habitual, tiene que ir cada día más chiquitita. Porque, ¿Qué es lo que va a suceder? Que la recarga de esta recolección de basura, mientras no haya posibilidades de abrir un nuevo relleno sanitario o un nuevo parque tecnológico, va a tener que ir a cualquiera de esos otros sitios. Entonces, el problema simplemente lo estamos pateando.
Yo aquí hago un llamado a la población, ayuden a sus alcaldes, ayuden a sus municipios. Señores de los concejos municipales, apoyen aquellas iniciativas de sus alcaldes y de los funcionarios municipales que vayan enfocadas precisamente a educar a la población y a que los municipios asuman esta tarea, porque es a ellos a los que les corresponde», pidió Luna.





