En su discurso ante la Asamblea General, el canciller Arnoldo André Tinoco subrayó los tres mayores desafíos para la paz y la seguridad internacional.
La 80.ª Asamblea General de las Naciones Unidas contó con la participación de Costa Rica.
El ministro de Relaciones Exteriores y Culto, Arnoldo André Tinoco, ofreció un discurso en el que llamó a las naciones a fortalecer el sistema de seguridad colectiva y destacó tres grandes desafíos para la seguridad internacional: las armas nucleares, la triple crisis planetaria y la gobernanza de la inteligencia artificial.
“Establecimos los cimientos de nuestro sistema de seguridad colectiva y generamos procesos globales para la protección del ambiente y el desarrollo de las naciones. Logramos la descolonización de más de 80 territorios y mediamos en cientos de conflictos. Pero hoy ese cometido enfrenta tres grandes desafíos planetarios: las armas nucleares, la triple crisis planetaria y la gobernanza de la inteligencia artificial”, afirmó el canciller.
Eliminación total de armas nucleares
El canciller pidió a los Estados que poseen armas nucleares adherirse al Tratado de No Proliferación, y recordó que la única garantía real contra ese riesgo es su eliminación definitiva.
“Cincuenta y cinco años después de la entrada en vigor del Tratado de No Proliferación Nuclear, y de cara a la conferencia de examen de 2026, los Estados poseedores de armas nucleares tendrán una nueva oportunidad para reafirmar su adhesión y compromisos. Costa Rica reafirma que la única garantía efectiva contra esos riesgos es su eliminación completa, verificable e irreversible”, subrayó.
Añadió que el gasto militar mundial alcanzó su punto más alto desde la Guerra Fría.
“Detrás de cada dólar destinado a las armas observamos una opción política que privilegia la fuerza sobre el diálogo, debilita la confianza en las instituciones multilaterales y contradice el espíritu de la Carta de las Naciones Unidas”.
Triple crisis planetaria
André Tinoco advirtió sobre los efectos globales de la crisis ambiental, climática y de contaminación, conocida como “triple crisis planetaria”.
“El mar sube, el océano se acidifica y millones se verán obligados a migrar. El aumento de apenas 1,1 grados centígrados ya pone en riesgo la seguridad alimentaria, la salud y la paz”, señaló.
Recordó que Costa Rica duplicó su cobertura forestal, produce casi toda su electricidad con energías renovables y protege cerca de un tercio de su territorio. Sin embargo, destacó que ningún país puede enfrentar este desafío por sí solo.
El canciller también subrayó la necesidad de un tratado vinculante sobre la contaminación por plásticos, avanzar en la investigación científica, establecer una pausa precautoria en la minería de los fondos marinos e implementar plenamente el tratado BBNJ, que busca la conservación de la biodiversidad marina en áreas fuera de jurisdicción nacional.
Inteligencia artificial y armas autónomas
Finalmente, el ministro alertó sobre los riesgos de la inteligencia artificial aplicada a la guerra.
“El tiempo se agota para cerrar la brecha digital y enfrentar la revolución tecnológica impulsada por la inteligencia artificial. Puede fortalecer nuestras economías y esfuerzos colectivos, pero también representa riesgos para la paz y la seguridad internacional”, dijo.
Subrayó que la automatización militar avanza sin regulaciones claras y pidió acelerar la adopción de un marco jurídico internacional. “Costa Rica insta a que, antes de 2026, se concluya un instrumento jurídicamente vinculante que establezca prohibiciones y regulaciones para los sistemas de armas autónomos que puedan identificar, seleccionar y atacar blancos sin control humano significativo”.





