La brecha entre la FIFA y las principales confederaciones del fútbol mundial ha alcanzado un punto crítico. La Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) emitió un contundente comunicado tras una reunión extraordinaria de sus 41 asociaciones miembro, fijando una postura unánime en contra de la propuesta impulsada por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para vender una participación minoritaria de los derechos del Mundial a inversionistas privados.
El proyecto cuestionado, denominado FIFA Forward Enterprise (FFE), pretende captar hasta 4,200 millones de dólares iniciales evaluando el valor comercial del torneo en cerca de 20,000 millones de dólares, mediante la venta de hasta un 20% de participación accionaria a fondos de capital privado.
En el comunicado, la Concacaf y sus federaciones argumentaron graves inconsistencias en la gobernanza y los plazos fijados por el máximo organismo rector:
Entre las principales objeciones señaladas por las federaciones caribeñas y de la región norte y centroamericana se destacan:
- Falta de proceso debido e institucional: La propuesta no contó con revisiones previa ni aprobaciones transparentes por parte de los órganos de gobernanza correspondientes de la FIFA.
- Plazos artificiales: Se criticó la fecha límite impuesta por Infantino (septiembre) para que los países aprueben la transacción.
- Disponibilidad de reservas propias: Se cuestionó la necesidad de depender de capitales privados justo después de celebrar el Mundial más rentable de la historia, sugiriendo en su lugar el uso de las reservas financieras existentes de la FIFA para respaldar los programas de desarrollo.
La contundente postura de la Concacaf añade presión a la FIFA poco después de un anuncio sin precedentes por parte de la UEFA. Horas antes, las 55 asociaciones europeas acordaron por unanimidad no participar en la Copa del Mundo ni en ningún torneo bajo la órbita de la FIFA mientras los planes de privatización sigan en marcha.
- El ultimatum europeo: La UEFA afirmó que ninguna selección del continente participará en torneos internacionales hasta que se abandonen estas intenciones de forma definitiva.
- El principio: «El fútbol no está en venta. Ninguna parte de la historia y el legado del deporte debe cederse jamás a inversores billonarios ni su rentabilidad ponerse por encima de aficionados y jugadores», ratificó el organismo europeo.
Con 96 asociaciones nacionales combinadas entre la UEFA y la Concacaf dando la espalda al proyecto, además de crecientes objeciones procedentes de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), Gianni Infantino enfrenta uno de sus momentos más complejos al frente de la institución.
Aunque la FIFA insiste en que los fondos obtenidos se redistribuirían a las federaciones, mediante el programa FIFA Forward para acelerar el desarrollo del fútbol en países con menores recursos, la respuesta unánime del fútbol continental deja el futuro de la iniciativa comercial en serias dudas antes de que venza el plazo de septiembre.





