En conversación con Columbia, el vicario de la Basílica Nuestra Señora de los Ángeles, Luis Esteban Fernandez, se refirió a lo que implica el Miércoles de Ceniza para la vida cristiana.
Con fe y devoción, cientos de fieles católicos acudieron a las eucaristías del Miércoles de Ceniza, fecha que marca el inicio de la Cuaresma.
En la tradición católica, la Cuaresma es un tiempo de 40 días de preparación para la Pascua, a través del ayuno, la oración y la penitencia.

En conversación con Columbia, el vicario de la Basílica Nuestra Señora de los Ángeles, el Padre Luis Esteban Fernandez, se refirió a lo que implica el Miércoles de Ceniza para la vida cristiana.
“Es muy importante porque es el primer día del tiempo de la Cuaresma, es con el que damos ‘el banderazo de salida’ hacia este tiempo de preparación, y este tiempo de preparación tiene importancia porque nos prepara para la fiesta más importante de los católicos, como lo es la Pascua, la fiesta de la resurrección de Cristo, de la cual nos hace partícipes, entonces, como cuando nos preparamos para algo muy importante, pues esta es la preparación que nos permite llegar con el corazón dispuesto a recibir los dones y la gracia que Cristo ha querido compartirnos a través de su misterio Pascual”, expresó.
Durante este tiempo, la Iglesia Católica insta a las personas a practicar el ayuno (pocos alimentos el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo) y la abstinencia (no comer carne o dejar de consumir algún gusto), además de la oración y la limosna.
También hay signos que acompañan las celebraciones, como los colores morados y la ceniza.
Según el sacerdote, la ceniza juega un papel importante en la fe cristiana como un recordatorio del arrepentimiento y la conversión.
“El bautismo es el que nos abre las puertas a la gracia, a ser hijos de Dios y es un momento penitencial que nos lo recuerda justamente este signo de la ceniza, en el Antiguo Testamento la ceniza era un signo de arrepentimiento frente al pecado, personajes que vemos orando sobre cenizas, las cenizas sobre la cabeza, vestidos de sayal, es un momento en el que decimos ‘yo tengo algo que cambiar’, es un momento de conversión, es un momento de volver a Dios, de que nuestra vida si no está direccionada hacia Dios, tenemos que hacer un giro completo de nuestro ser hacia él porque es un recuerdo de que un día volveremos a Dios, y que como dice la palabra de Dios: fuimos creados del polvo, del polvo vienes, en polvo te convertirás”, explicó.

Testimonios
Varios de los católicos que asistieron a la eucaristía de las 9:00 a.m. en el Santuario Nacional conversaron con Columbia sobre su experiencia.
Una de ellas fue Manuelita Ortiz, vecina de Los Ángeles de Cartago y fiel oyente de Columbia, quien vivió con fe este día.
“Esto nos acerca más a Dios, nos llena con mucha fe, porque la vida no es fácil, hay días lindos, hay mañanas muy claras, hay días muy oscuros, pero siempre cuando tenemos en nuestro corazón somos felices”, comentó.
A las celebraciones eucarísticas también asistieron extranjeros y jóvenes de otras regiones del país.
Tal fue el caso de Allison Ramírez y Aaron Mena, integrantes del grupo católico Jóvenes en Victoria y vecinos de Montes de Oca.
“Yo vine a la Basílica porque hace dos años mi mamá sufrió una enfermedad en los ojos y para mí es muy importante venir, es mi primera vez en la misa y vengo más que todo por la recuperación de mi mamá, que después de dos años y por la gracia de la Virgen, recuperó mucho su vista y sus ojos, y también vengo por la salud mía que ha mejorado mucho después de venir aquí a la Romería”, detalló la joven.
“Quiero dar un ejemplo de una persona que trata de vivir la Cuaresma como mejor se pueda participando desde el Miércoles de Ceniza, y siguiendo después en Semana Santa, ahorita nos surgió la idea de venir a recibir el Miércoles de Ceniza acá y dijimos ‘puede ser algo diferente, algo más bonito’, para que también como participantes que somos de un grupo de iglesia, ellos, los demás jóvenes, puedan ver el ejemplo de personas que quieren seguir a Cristo de una manera más práctica”, agregó el muchacho.





