El paso interrumpido a la altura del túnel Zurquí es una constante durante la época lluviosa. Este sábado el paso se reabrió a las 7 de la mañana, luego de poco más de 12 horas cerrado.
Luego de más de 12 horas de cierre, este sábado la ruta 32, a la altura del túnel Zurquí, fue reabierta. Sin embargo, la interrupción del tránsito es una constante durante la época lluviosa, causa serias afectaciones en diversas áreas.
A finales del 2024, el entonces ministro de Obras Públicas y Transportes, Mauricio Batalla, aseguró que los cierres dejaban pérdidas entre $25 millones y $30 millones en productividad.
El vocero de la Cámara de Consultores en Arquitectura e Ingeniería, Olman Vargas, explicó que las condiciones naturales del sector favorecen los deslizamientos y la interrupción del paso.
«La ruta 32, específicamente en el sector del Cerro Zurquí, tiene características muy especiales para la circulación en esa vía. Primero que nada, es una ruta de montaña con pendientes altas, con curvas cerradas. Segundo, es una ruta con condiciones de clima muy desfavorables. Llueve prácticamente todo el año en ese sector y en ciertos momentos hay gran cantidad de neblina que dificulta muchísimo la visibilidad. Y, sobre todo, el a haber generado la carretera por ahí, cortó una estabilidad de millones de años que tenían el que tenía el monte del del Cerro Zurquí y esa estabilidad que se rompe de millones de años no siempre es fácil volver a recuperarla», detalló.
Vargas señaló que la vigilancia constante y la presencia de túneles falsos podría ser una solución para la vía.
«Definitivamente en el corto plazo la única posibilidad real para controlar las situaciones de cierre que se dan es un monitoreo constante de las condiciones climatológicas y, en condiciones de lluvia fuerte y que empieza a ser sostenida, cerrar la vía, evitando que circulen carros por el cerro del Zurquí mientras esté lloviendo de manera muy fuerte. Ya una solución más fuerte necesariamente pasa por los túneles falsos, que es una manera donde en muchísimos países europeos y de América del Sur, han realizado y que ha funcionado perfectamente, que es el establecer túneles encima de la vía de tal manera que si hay deslizamientos, esos deslizamientos pasan por encima del túnel y van a dar al guindo del otro lado», explicó.
El director ejecutivo del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA), Guillermo Carazo, respaldó estas medidas como las más aptas para la ruta 32.
«Alguna puede ser estabilizar más los taludes, o sea, bajarlos, pero eso implicaría un movimiento de tierras y adentrar esto a la zona del parque. Para esto probablemente requerimos una reforma legal a la ley del parque nacional y eso hace muy poco probable esta solución de ingeniería. Otro país de los que más llueve en el mundo es Colombia; ellos han solucionado los problemas en estas zonas tropicales lluviosas montañosas con túneles falsos. ¿Qué es lo que hace ese túnel falso? Que cuando haya un derrumbe, caiga en ese techo, pero se mantiene limpia la carretera, la autopista y se puede seguir circulando», indicó.
Pese a las posibilidades, Carazo considera que los temas legales y económicos han dificultado que los gobiernos de turnos apliquen soluciones definitivas.
«Eso no es barato, eso tiene un costo. Sí están reportadas las de 10 a 20 zonas en el en la ruta 27 donde esto se debería eventualmente hacer, que son las zonas donde hay más derrumbes y tampoco hay que hacerlos todos a la vez, podríamos ir haciendo de uno en uno. ¿Por qué es difícil para el gobierno tomar estas medidas? Primero, porque si interviene áreas afuera del derecho de vía tenemos un tema con las leyes de parques, la ley del MINAE, y segundo, porque el realizar estos túneles falsos tiene un costo que eventualmente hay que anotarlo dentro del presupuesto nacional y poderlo eventualmente ejecutar», añadió.





